El Field Target en Argentina, una modalidad en auge!

Hablar de Field Target en Argentina para unos es hablar de artesanía con las culatas, para otros es hablar del control del viento, para otros es hablar de óptica, para los que aspiran a primeros puestos es hablar de la presión competitiva, y sobre todo es hablar de compartir la belleza natural que nos rodea junto a los compañeros de afición.

El Field Target y el Hunting Field Target nacieron hace ya más de 30 años en Inglaterra, país en el que está permitida la caza con armas de aire comprimido. En la época de veda de caza los tiradores ingleses entrenaban disparando sobre hojas de papel con las figuras de las especies cinegéticas que cazaban. Con los años pasaron a blancos metálicos con un mecanismo que al ser alcanzado en la zona vital de la silueta ésta se abate y posteriormente se rearma con una cuerda desde el puesto de tiro eliminándose así el engorro de ir hasta ella para comprobar el lugar del impacto.

Las armas, los visores, las dianas y el entrenamiento de fuera de temporada evolucionaron radicalmente convirtiéndose en toda una especialidad de ciencia ficción en la que los participantes hablan de mildots, clic de deriva, MOA, o corrección por el coseno del ángulo.

El desarrollo de la competición es muy básico. Todo empieza con la puesta a cero de visores y la charla a continuación del juez.

Las piezas a abatir (dianas metálicas como palomas, liebres, etc), se distribuyen en el campo y se instalan puestos de tiro señalizados mediante dos estacas entre las que se han de realizar los disparos tratándose de emular un lance cinegético. Normalmente en cada puesto hay de dos a tres dianas, y se dispone de 3 a 4 minutos por puesto. Los tiradores se distribuyen en parejas o tríos formando escuadras y se les asigna un puesto inicial. Cada tirador es juez de sus propios compañeros de escuadra a parte de existir jueces generales de la competición. Una vez que el tirador ocupa el puesto el tiempo empieza a correr.

Las dianas tienen unos orificios circulares a través del cual tiene que pasar el balín e impactar en otra pieza que provoca el derribo de la diana.

En Field Target el derribo es un punto y su compañero le marca una “X” en su tablilla de puntos en el blanco correspondiente. Si ésta no cae se pone un “cero”. Una vez ha disparado la escuadra entera en ese puesto pasan al siguiente, y así hasta completar alrededor de 20 ó 25 calles con un total de entre, 40 y 50 dianas.

En el Field Target las armas pueden ser de cualquier tipo y puedes regularle lo que quieras excepto la potencia. El visor normalmente es de 50 aumentos, tiene corrección de paralaje y se utiliza para calcular la distancia a la que está el blanco. Hay visores capaces de distinguir por desenfoque de metro en metro entre los 45 y los 50 metros. Además puedes hacer todos los ajustes que desees en el visor y disparar siempre corrigiendo la altura con los clic correspondientes. En cuanto a la posición de disparo esta es libre, pero ni el tirador ni el arma pueden tocar ningún objeto, y el arma ha de estar única y exclusivamente sujeta por el cuerpo del tirador, siendo la posición más utilizada la de sentado. Se dispara entre los 8 y los 50 metros y los orificios de derribo “Kill Zone” son de 15, 25 y 40 milímetros.

Da igual que hay sol, lluvia, o nieve, a 30 que a -3 grados, la competición se desarrolla en pleno monte y eso implica pelear contra los elementos, incluido el barro, el viento, los contraluces, las sombras, el frío, el calor, o el simple el cansancio de llevar en el monte tres o cuatro horas tratando de no perder la concentración en el control del medio y de uno mismo.

PRODUCTOS EN VENTA

Solemos decir que nuestra afición es como el “golf” del tiro, ya que si un solo kilómetro por hora de viento provoca una deriva aproximada de 1 cm a los 50 metros y el kill zone es de 4 cm, se convierte en todo un arte no sólo ejecutar correctamente el agarre, y suelta del disparo, sino también en acertar con las correcciones continuas de viento así como en el cálculo de la distancia al objetivo para compensar la caída del balín, pues por ejemplo en la potencia de competición internacional (16J), el punto más alto de la parábola se encuentra entre los 20 y los 23 metros, con una caída de entre los 8 y los 9 centímetros a los 50 metros.

Es muy típico por ejemplo llegar a ver la trayectoria del proyectil que a pesar de salir a más de 250 m/sg describe un arco lateral provocado por el viento que termina en el centro del kill zone aunque hubieras disparado 10 centímetros a un lado. Cuando lo “ves” normalmente te pones en pie midiendo un par de palmos de mas.

Las armas

Existen dos modalidades según el arma a utilizar, PCP (Aire precomprimido) y Resorte (Impulsadas por un pistón con un muelle o similar). Las primeras ocupan el 80% de los participantes por ser más fáciles de controlar, cargar y mantener a punto que las de resorte.

Estas armas con precios que varían de los $10.000 a los $150.000 pesos abarcan todas las exigencias que el bolsillo y las prestaciones pueden desear. Los visores otro tanto.

Entrar en el mundo del Field Target es entrar en una dimensión distinta en la que se cubren todos los campos desde el de los amantes de la naturaleza, la técnica, la artesanía, la superación, la precisión, la intuición o las simples relaciones humanas.

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