Leyes en Argentina y las repercusiones en el Aire Comprimido

Recopilación de Leyes y Legislaciones de la República Argentina concernientes a las armas de fuego y las repercusiones en el AC (Aire Comprimido).

En la argentina no ésta reglamentado el uso de armas de Aire Comprimido. Lo mejor que se puede hacer para evitar problemas es adecuar las leyes vigentes de armas de fuego a nuestro hobby. Respetando y omitiendo algunas otras ya que no se pueden aplicar. Esto no es más que un compendio de leyes y normas que rigen en el territorio Argentino.
Recuerden que por más que usemos un Aire Comprimido para matar una liebre u otro animal estamos ejerciendo el acto de la caza. Por ese motivo he decidido dejar las leyes completas y poner un resumen de los puntos que nos interesan más. Esto no nos libera de leer toda la ley para conocerla.

Ejemplo: Hay puntos muy específicos que podemos omitir, una es parte del Artículo 273 i) del Código rural de la Provincia de Buenos Aires, que prohíbe el uso de silenciadores en armas de fuego. En nuestro caso usamos moderadores que si están permitidos por ser armas de Aire Comprimido y no de pólvora.
Comencemos por el Renar y las menciones sobre Aire Comprimido.

1) Ley Nacional de Armas y Explosivos.

http://www.renar.gov.ar/index_seccion.php?seccion=legislacion_visualizar&ley=12&m=3

En resuenen: No tiene mención en la ley las armas de AC de ningún tipo. Para el Renar las armas de AC ya sea, Resorte, Gas o Aire Pre Comprimido no son armas de fuego y no ejerce control alguno ni limitación de uso o tenencia. Pero no deja de ser un arma, por eso evitar la exhibición en lugares públicos igual que su uso. A menos que sea un lugar específico para ello.

2) Ventas de Armas Aire Comprimido y variantes. Única referencia del tema. Por el momento.

http://www.renar.gov.ar/index_seccion.php?seccion=legislacion_visualizar&ley=214&m=3

Es esta:
Tipo de Norma: Ley
Número de Norma: 24.703
Emisor: Poder Ejecutivo Nacional
Referencia: Réplicas de Armas de Fuego.
Estado: Vigente
Ley 24.703
Prohíbase la venta en jugueterías o locales similares de réplicas o imitaciones de armas cuyo funcionamiento sea producido por mecanismos, automático o semiautomático, determinadas ballestas y objetos punzantes que cuenten con hojas de metal y contornos de filo.
Sancionada: Septiembre 25 de 1996.
Promulgada parcialmente: Octubre 17 de 1996.
El Senado y Cámara de Diputados de la Nación Argentina reunidos en Congreso, etc., sancionan con fuerza de Ley:
ARTÍCULO 1°.- Prohíbase la venta en jugueterías o locales de similares características de:
a) Todo tipo de réplicas o imitaciones de armas, cuando su funcionamiento sea producido por un mecanismo automático o semiautomático accionado a gas comprimido, cuyos proyectiles sean balines de 4,5 mm o mayores, de chapa estampada, ligeramente puntiagudas y con ojiva aguzada o bolillas lisas de metal.
b) Ballestas, cuando cuenten con empuñadura tipo pistola con arco de metal y mira ajustable, acompañadas por dardos con puntas de metal o de suficiente peso para causar daño.
c) Toda réplica de objetos punzantes como cuchillos, cuchillas, dagas, navajas, etc. que cuenten con hojas de metal y contornos de filo.
ARTÍCULO 2°.- Los elementos descritos en el artículo 1, solamente podrán venderse en armerías o casas de deportes especializadas, a personas mayores de edad.
ARTÍCULO 3°.- Los objetos descritos en la presente ley, de procedencia nacional o importada deberán tener las indicaciones de uso, precauciones y advertencias en idioma castellano. Y en lugar perfectamente visible una leyenda que rece: “No se recomienda su uso a menores de edad”.
ARTÍCULO 4°.- El Poder Ejecutivo nacional reglamentará la presente dentro de los NOVENTA (90) días de su promulgación.
ARTÍCULO 5°.- Comuníquese, al Poder Ejecutivo.-ALBERTO R. PIERRI- CARLOS F. RUCKAUF.- Esther H. Pereyra Arandía de Pérez Pardo.- Edgardo Piuzzi.
DADA EN LA SALA DE SESIONES DEL CONGRESO ARGENTINO, EN BUENOS AIRES, A LOS VEINTICINCO DIAS DEL MES DE SEPTIEMBRE DEL AÑO MIL NOVESCIENTOS NOVENTA Y SEIS

En resuenen: Solo se permite la venta de armas de cualquier tipo de proyectil a locales autorizados, ya sea Armerías o casas de deportes, siempre y cuando no sean armas de fuego.

Ley nacional de Caza.
Repito: En este punto hay varios artículos de la ley tendrían que ser respetados, por más que no se usen armas de fuego, estamos ejerciendo el acto de caza. Por ese motivo la ley va completa. Sería bueno que por lo menos la leyéramos y la respetemos.

http://www2.medioambiente.gov.ar/mlegal/fauna_flora/ley22421.htm

3) Ley Nacional 22.421

BUENOS AIRES – 05/03/1981
BOLETIN OFICIAL – 12/03/1981

CAPITULO I DE LA CONSERVACION DE LA FAUNA. (artículos 1 al 7)
ARTÍCULO 1. – Declárase de interés público la fauna silvestre que temporal o permanentemente habita el Territorio de la República, así como su protección, conservación, propagación, repoblación y aprovechamiento racional.
Todos los habitantes de la Nación tienen el deber de proteger la fauna silvestre, conforme a los reglamentos que para su conservación y manejo dicten las autoridades de aplicación.
Cuando el cumplimiento de este deber causare perjuicios, fehacientemente comprobados, los mismos deberán ser indemnizados por la vía administrativa, por el Estado Nacional o los provinciales en sus respectivas jurisdicciones, de conformidad con las disposiciones que dictarán al efecto las autoridades de aplicación.
En jurisdicción nacional, en caso de desestimarse total o parcialmente los reclamos formulados, los interesados podrán recurrir ante el Juez Federal competente, interponiendo y fundando recurso de apelación dentro de los QUINCE (15) días hábiles de notificados en la resolución respectiva.
ARTÍCULO 2. – En la reglamentación y aplicación de esta ley las autoridades deberán respetar el equilibrio entre los diversos beneficios económicos, culturales, agropecuarios, recreativos y estéticos que la fauna silvestre aporta al hombre, pero dando en todos los casos la debida prelación a la conservación de la misma como criterio rector de los actos a otorgarse.
ARTÍCULO 3. – A los fines de esta Ley se entiende por fauna silvestre:
1) Los animales que viven libres e independientes del hombre, en ambientes naturales o artificiales.
2) Los bravíos o salvajes que viven bajo control del hombre, en cautividad o semicautividad.
3) Los originalmente domésticos que, por cualquier circunstancia, vuelven a la vida salvaje convirtiéndose en cimarrones.
Quedan excluidos del régimen de la presente Ley los animales comprendidos en las leyes sobre pesca. La autoridad jurisdiccional de aplicación acordará con la SECRETARIA DE ESTADO DE INTERESES MARITIMOS la división correspondiente en los casos dudosos.
ARTÍCULO 4. – Se ajustarán a las disposiciones de esta Ley y sus reglamentos, la caza, hostigamiento, captura o destrucción de sus crías, huevos, nidos y guaridas, tenencia, posesión, tránsito, aprovechamiento, comercio y transformación de la fauna silvestre y sus productos o subproductos.
ARTÍCULO 5. – La autoridad Nacional de aplicación podrá prohibir la importación, introducción y radicación de ejemplares vivos, semen, embriones, huevos para incubar y larvas de cualquier especie que puedan alterar el equilibrio ecológico, afectar actividades económicas o perturbar el cumplimiento de los fines de esta Ley.
ARTÍCULO 6. – Queda prohibido dar libertad a animales silvestres en cautiverio, cualquiera fuese la especie o los fines perseguidos, sin la previa conformidad de la autoridad de aplicación, nacional o provincial según corresponda.
ARTÍCULO 7. – Queda igualmente prohibido introducir desde el exterior productos y subproductos, manufacturados o no, de aquellas especies de la fauna silvestre autóctona cuya caza, comercio, tenencia, posesión y transformación se hallen vedadas en toda la región de su hábitat natural, sin permiso previo de la autoridad nacional de aplicación.

CAPITULO II DEL APROVECHAMIENTO DE LA FAUNA SILVESTRE.
ARTÍCULO 8. – Ajustándose a las disposiciones legales y reglamentarias nacionales y provinciales el propietario del campo podrá aprovechar la fauna silvestre que lo habita transitoria o permanentemente, debiendo protegerla y limitar racionalmente su utilización para asegurar la conservación de la misma.

CAPITULO III COMERCIO INTERPROVINCIAL E INTERNACIONAL (artículos 9 al 12)
ARTÍCULO 9. – A los fines del transporte y del comercio interprovincial, el propietario, administrador, poseedor o tenedor a cualquier título legítimo del fundo, proveerá al cazador de un documento donde conste el producto de la caza, el que intervendrá la autoridad competente.
Si por cualquier circunstancia el cazador no pudiere obtener dicho documento, lo solicitará a la autoridad competente más próxima, la que lo otorgará siempre que acredite haber cazado dentro del fundo con el debido permiso de las personas mencionadas en el párrafo anterior, en la forma que prescriban los reglamentos de la autoridad de aplicación.
ARTÍCULO 10. – La documentación que ampare el transporte y el comercio internacional o interprovincial de los productos y subproductos de la fauna silvestre, será uniforme en toda la República, y de acuerdo con la reglamentación que dictará el PODER EJECUTIVO NACIONAL.
ARTÍCULO 11. – Con la venta o cesión a cualquier título de los animales de caza y sus productos y subproductos, se transferirán los documentos que los amparen.
ARTÍCULO 12. – Realizada cualquier transformación de los productos de la caza u operaciones de comercio que requieran nuevos documentos, las autoridades los proveerán a sus dueños para acreditar legítima posesión, previa presentación y anulación de los que amparaban el producto originario.
En todos los casos, al ingresar a jurisdicción federal o al realizarse actos de comercio internacional o interprovincial, estos documentos serán presentados por sus dueños ante la autoridad nacional de aplicación, a los fines de su fiscalización.

PRODUCTOS EN VENTA

Por : ARMAS NEUMÁTICAS
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Nitro Pistón

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CAPITULO IV DEL AMBIENTE DE LA FAUNA SILVESTRE Y SU PROTECCION (artículos 13 al 14)
ARTÍCULO 13. – Los estudios de factibilidad y proyectos de obras tales como desmonte, secado y drenaje de tierras inundables, modificaciones de cauce de río, construcción de diques y embalses, que puedan causar transformaciones en el ambiente de la fauna silvestre, deberán ser consultados previamente a las autoridades nacionales o provinciales competentes en materia de fauna.
ARTÍCULO 14. – Antes de autorizar el uso de productos venenosos o tóxicos que contengan sustancias residuales nocivas, en especial los empleados para la destrucción de aquellos invertebrados o plantas que son el alimento natural de determinadas especies, deberán ser previamente consultadas las autoridades nacionales o provinciales competentes en materia de fauna silvestre.

CAPITULO V DE LA CAZA. (Artículos 15 al 16)
ARTÍCULO 15. – A los efectos de esta Ley, entiéndase por Caza la acción ejercida por el hombre, mediante el uso de artes, armas y otros medios apropiados, persiguiendo o apresando ejemplares de la fauna silvestre con el fin de someterlos bajo su dominio, apropiárselos como presa, capturándolos, dándoles muerte o facilitando estas acciones a terceros.
ARTÍCULO 16. – El PODER EJECUTIVO NACIONAL y cada Provincia, establecerán por vía reglamentaria las limitaciones a la práctica de la caza por razones de protección y conservación de las especies o de seguridad pública.
Será requisito indispensable para practicar la caza:
a) Contar con la autorización del propietario o administrador o poseedor o tenedor a cualquier título legítimo del fundo;
b) Haber obtenido la licencia correspondiente, previo examen de capacitación. Esta licencia la expedirán las autoridades jurisdiccionales de aplicación o las entidades públicas o privadas en las que aquellas podrán delegar esta función en la forma que determine el decreto reglamentario. Las licencias expedidas por la Nación o por las provincias adheridas al régimen de la presente Ley, de conformidad con las disposiciones de la misma y su reglamentación, tendrán validez en todo el territorio de la República. Las provincias no adheridas podrán celebrar convenios a tales efectos.
El PODER EJECUTIVO NACIONAL establecerá, por vía de reglamentación, los requisitos indispensables para expedir la licencia de caza. Las provincias conservan competencia propia para legislar o reglamentar sobre las demás modalidades relativas al otorgamiento de esta licencia, así como también acerca de todo lo concerniente a los permisos de caza dentro de sus respectivas jurisdicciones.

CAPITULO VI DE LA SANIDAD, MANEJO Y PROMOCION DE LA FAUNA SILVESTRE (artículos 17 al 20)
ARTÍCULO 17. – El control sanitario de la fauna silvestre proveniente del exterior, y la que fuera objeto de comercio o de tránsito internacional o interprovincial, será ejercido por el SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD ANIMAL, de acuerdo con las leyes que reglan su competencia y funcionamiento.
En el supuesto que la fauna silvestre tenga por hábitat territorios provinciales, el control sanitario será ejercido por los servicios de las respectivas provincias, pudiendo actuar el SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD ANIMAL en los casos en que las provincias interesadas así lo soliciten.
ARTÍCULO 18. – El INSTITUTO NACIONAL DE TECNOLOGIA AGROPECUARIA realizará la investigación y extensión para el manejo de la fauna silvestre, atendiendo a las necesidades señaladas por la autoridad nacional de aplicación de esta Ley y coordinando sus programas a través de los CONSEJOS PROVINCIALES DE TECNOLOGIA AGROPECUARIA.
ARTÍCULO 19. – La autoridad nacional de aplicación y las de las provincias adheridas al régimen de la presente Ley, deberán adoptar -con el objeto de promover la protección, conservación y aprovechamiento de la fauna silvestre- medidas para fomentar, entre otras, las siguientes actividades;
a) Preferentemente el establecimiento de reservas, santuarios, o criaderos de fauna silvestre autóctona con fines conservacionistas
b) El establecimiento de cotos cinegéticos oficiales y privados, jardines zoológicos y reservas faunísticas con fines deportivos, culturales y/o recreativos turísticos, que podrán tener propósito de lucro.
c) La crianza en cautividad de especies silvestres, con fines de explotación económica.
ARTÍCULO 20. – En caso de que una especie de la fauna silvestre autóctona se halle en peligro de extinción o en grave retroceso numérico, el PODER EJECUTIVO NACIONAL deberá adoptar medidas de emergencia a fin de asegurar su repoblación y perpetuación. Las provincias prestarán su colaboración y la autoridad de aplicación nacional aportará los recursos pertinentes, pudiendo disponer también la prohibición de la caza, del comercio interprovincial y de la exportación de los ejemplares y productos de la especie amenazada.

CAPITULO VII DE LAS AUTORIDADES DE APLICACION. (Artículos 21 al 23)
ARTÍCULO 21. – El PODER EJECUTIVO NACIONAL y los de las provincias determinarán las autoridades que tendrán a su cargo la aplicación de las disposiciones de esta Ley en sus respectivas jurisdicciones.
ARTÍCULO 22. – Serán funciones de la autoridad nacional de aplicación:
a) Administrar los fondos destinados al cumplimiento de esta Ley por el Presupuesto General de la Nación;
b) Armonizar la protección y conservación de la fauna silvestre con el uso y aprovechamiento de los recursos naturales que constituyen su medio de vida;
c) Coordinar con los demás organismos oficiales competentes el establecimiento de normas para:
1) El uso de productos químicos;
2) La eliminación de desechos industriales y otros elementos perjudiciales;
3) La prevención de la contaminación o de la degradación ambiental, en grado nocivo para la vida silvestre.
d) Promover, por intermedio de instituciones oficiales o privadas, la preparación de profesionales especializados en la administración y manejo de la fauna silvestre, técnicos guarda faunas, guías cinegéticos, inspectores y todo otro personal necesario a los fines de esta Ley;
e) Organizar y mantener actualizado el Registro de Infractores;
f) Proponer la celebración de acuerdos internacionales e interjurisdiccionales, relativos a la fauna silvestre;
g) Cooperar con organismos internacionales interesados en la promoción y defensa de la fauna silvestre;
h) Programar y coordinar la realización de estudios e investigaciones científicas y técnicas sobre este recurso natural, con instituciones oficiales y privadas, nacionales e
Internacionales;
i) Promover y ejecutar, en coordinación con los organismos competentes provinciales, la extensión y divulgación conservacionista;
j) Fiscalizar el comercio internacional e interprovincial de los productos de la fauna silvestre en todo el territorio de la República;
k) Fiscalizar la importación y la exportación de los animales silvestres, de sus productos, subproductos y demás elementos biológicos previstos por el artículo 5;
l) Señalar al INSTITUTO NACIONAL DE TECNOLOGIA AGROPECUARIA las necesidades previstas en el artículo 18.
Asimismo, la autoridad nacional de aplicación queda facultada para otorgar subsidios a las provincias que se adhieran al régimen de la presente ley, para contribuir a la instalación y funcionamiento de las áreas de protección previstas en el artículo 19 inciso a), así como para las tareas de investigación, conservación y manejo de la fauna silvestre autóctona a realizarse en los respectivos territorios.
ARTÍCULO 23. – Serán funciones de la autoridad nacional de aplicación en los lugares sujetos a su jurisdicción exclusiva:
a) Ejecutar la política nacional establecida en esta Ley.
b) Fijar los programas inherentes a la fauna silvestre.
c) Ejercer la administración y el manejo de la fauna silvestre.
d) Reglamentar el ejercicio de las actividades cinegéticas.
e) Fiscalizar la posesión, comercio, tránsito, transformación y producción de animales de la fauna silvestre, sus productos, subproductos y derivados, manufacturados o no.

CAPITULO VIII DE LOS DELITOS Y SUS PENAS (artículos 24 al 27)
ARTÍCULO 24. – Será reprimido con prisión de UN (1) mes a UN (1) año y con inhabilitación especial de hasta TRES (3) años, el que cazare animales de la fauna silvestre en campo ajeno sin la autorización establecida en al Artículo 16, inciso a).
ARTÍCULO 25. – Será reprimido con prisión de DOS (2) meses a DOS (2) años y con inhabilitación especial de hasta CINCO (5) años el que cazare animales de la fauna silvestre cuya captura o comercialización estén prohibidas o vedadas por la autoridad jurisdiccional de aplicación.
La pena será de CUATRO (4) meses a TRES (3) años de prisión con inhabilitación especial de hasta DIEZ (10) años cuando el hecho se cometiere de modo organizado o con el concurso de TRES (3) ó más personas o con armas, artes o medios prohibidos por la autoridad jurisdiccional de aplicación.
ARTÍCULO 26. – Será reprimido con prisión de DOS (2) meses a DOS (2) años y con inhabilitación especial de hasta CINCO (5) años el que cazare animales de la fauna silvestre utilizando armas, artes o medios prohibidos por la autoridad jurisdiccional de aplicación.
ARTÍCULO 27. – Las penas previstas en los artículos anteriores se aplicarán también al que a sabiendas transportare, almacenare, comprare, vendiere, industrializare o de cualquier modo pusiere en el comercio piezas, productos o subproductos provenientes de la caza furtiva o de la depredación.

CAPITULO IX DE LAS INFRACCIONES Y SANCIONES (artículos 28 al 29)
ARTÍCULO 28. – Las infracciones que se cometan en violación de las disposiciones de esta Ley y sus reglamentaciones, serán sancionadas con:
a) Multa de SETENTA MIL PESOS ($70.000.-) a CINCUENTA MILLONES DE PESOS (50.000.000.-), la que llevará aparejada el comiso de los animales, pieles, cueros, lanas, pelos, plumas, cuernos y demás productos, subproductos y derivados en infracción. En todos los casos se decomisarán las armas o artes empleadas, cartuchos, trampas y otros instrumentos utilizados para cometer la infracción.
El destino de los animales y objetos decomisados será establecido en las disposiciones reglamentarias.
b) Suspensión de UN (1) mes a DOS (2) años o cancelación de la licencia de caza deportiva, sanciones que serán graduadas de acuerdo a la naturaleza y gravedad de la infracción, el perjuicio causado y los antecedentes del infractor.
c) Suspensión, inhabilitación o clausura de los locales o comercios, como asimismo suspensión o cancelación de licencias de caza comercial. En todos los casos podrán ser de UN (1) año hasta CINCO (5) años y se aplicarán sólo a los reincidentes.
Los montos establecidos en el inciso a) se actualizarán semestralmente por la SECRETARIA DE ESTADO DE AGRICULTURA Y GANADERIA DE LA NACION, sobre la base de la variación del Índice de los Precios Mayoristas Nivel General, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos.
ARTÍCULO 29. – Las sanciones serán impuestas por la autoridad de aplicación, previo sumario que asegure el derecho de defensa, conforme al procedimiento que se fije en cada jurisdicción.
Contra las decisiones administrativas que impongan sanciones podrá interponerse recurso de apelación, al solo efecto devolutivo, ante la autoridad judicial competente, dentro de los CINCO (5) días de su notificación. El recurso deberá presentarse y fundarse ante el órgano que la dictó. En jurisdicción nacional conocerán del recurso las respectivas cámaras federales de apelación.

CAPITULO X ATRIBUCIONES DISPOSICIONES GENERALES, AMBITO DE APLICACION (artículos 30 al 37)
ARTÍCULO 30. – La autoridad jurisdiccional de aplicación designará agentes públicos investidos con atribuciones para controlar el cumplimiento de esta Ley, los que podrán ser honorarios o rentados.
Estos agentes, en el ejercicio de sus funciones, quedan especialmente facultados para:
a) Sustanciar el acta de comprobación de la infracción y proceder a su formal notificación.
b) Secuestrar los instrumentos y objetos de la infracción así como los documentos que habiliten al infractor.
c) Detener e inspeccionar vehículos.
d) Inspeccionar los locales de comercio, almacenamiento, preparación, elaboración, crianza, servicios de transporte y todo otro lugar de acceso público, en donde se hallen o pudieren encontrarse animales de la fauna silvestre, sus productos y subproductos.
e) Inspeccionar los campos y cursos de agua privados, moradas, casas habitaciones y domicilios, previa autorización del propietario u ocupante legítimo; en los casos de negativa injustificada o cuando no resultare posible obtener dicha autorización, será necesaria orden de allanamiento expedida por juez competente.
f) Requerir colaboración de la fuerza pública toda vez que lo estime necesario.
g) Clausurar preventivamente los establecimientos comerciales en que se hubiere cometido la infracción, dando cuenta de inmediato a la autoridad jurisdiccional de aplicación.
h) Portar armas y proceder a la detención de los presuntos infractores, cuando realicen tareas de vigilancia como guarda faunas dentro de reservas, estaciones o santuarios ecológicos.
ARTÍCULO 31. – EL PODER EJECUTIVO NACIONAL dispondrá lo necesario a fin de hacer conocer a los educandos las disposiciones de esta Ley y la significación de la protección y conservación de la fauna silvestre en general, invitando a los gobiernos de las provincias a hacer lo propio.
ARTÍCULO 32. – EL PODER EJECUTIVO NACIONAL suscribirá convenios con las provincias a fin de uniformar los diversos sistemas de documentación local sobre fauna silvestre entre sí y con el que rige para el comercio interprovincial y en territorio federal; así como armonizar los regímenes de caza, protección y veda vigentes en el territorio de cada provincia.
ARTÍCULO 33. – EL PODER EJECUTIVO NACIONAL promoverá la concertación, con las autoridades provinciales, del ejercicio de las facultades constitucionales concurrentes a los fines de la aplicación de esta Ley.
ARTÍCULO 34. – Todas las disposiciones de la presente Ley regirán en los lugares sujetos a la jurisdicción exclusiva del GOBIERNO NACIONAL, así como el comercio internacional e interprovincial y en las provincias que se adhieran al régimen de la misma. En las provincias no adheridas regirán los artículos 1, 20, 24, 25, 26, y 27.
ARTÍCULO 35. – En los Parques Nacionales, Monumentos Naturales y Reservas Nacionales, y en todo lo concerniente a la fauna silvestre regirá la legislación específica para esas áreas.
ARTÍCULO 36. – Derogase la Ley 13.908.
ARTÍCULO 37. – Comuníquese, publíquese, dese a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese.
FIRMANTES:
VIDELA – Harguindeguy – Rodriguez Varela – Martínez de Hoz

En resuenen: La ley es muy extensa y clara. Protege la fauna silvestre y da libertad a cada provincia de la administración de sus recursos. Entre otros.

4) Decreto Nacional 666/97 – Reglamentación de la Ley de Caza de la Nación Argentina.
BUENOS AIRES – 18/07/1997
BOLETIN OFICIAL – 25/07/1997
VISTO
, la ley 22.421, y
CONSIDERANDO

Que es necesario brindar un nuevo enfoque a la reglamentación de la Ley 22.421, suprimiendo los artículos que contienen disposiciones operativas para las autoridades provinciales y enfatizando las facultades de gestión de la autoridad nacional de aplicación, así como las de aplicación de las disposiciones de derecho federal contenidas en la ley 22.421.
Que el Servicio Jurídico permanente ha tomado la intervención que le compete.
Que el presente se dicta en virtud de las atribuciones conferidas por el artículo 99, inciso 2 de la Constitución Nacional.
Por ello,
CAPITULO I (artículos 1 al 7)
SECCION I. AUTORIDAD DE APLICACION. ESTUDIOS Y EVALUACIONES (artículos 1 al 3)
Art. 1: Será autoridad de aplicación de la ley en jurisdicción nacional la SECRETARIA DE RECURSOS NATURALES Y DESARROLLO SUSTENTABLE.
Art. 2: La autoridad de aplicación promoverá y coordinará la realización de estudios y evaluaciones técnicas con el objeto de determinar la situación de la fauna silvestre, a los fines de la adopción de las medidas de protección, conservación y manejo de la misma establecidas en la ley.
Art. 3: Las especies de la fauna silvestre que se hallaren amenazadas de extinción o en grave retroceso numérico, deberán ser protegidas adecuadamente para asegurar su conservación y propagación. La autoridad de aplicación promoverá y coordinará planes y programas tendientes a asegurar la protección de estas especies, como así también de su hábitat específico cuando ello sea necesario.
SECCION II. Clasificación
Art. 4: La autoridad de aplicación clasificará las especies de la fauna silvestre conforme al siguiente ordenamiento:
a) Especies en peligro de extinción: aquellas especies que están en peligro inmediato de extinción y cuya supervivencia será improbable si los factores causantes de su regresión continúan actuando.
b) Especies amenazas: aquellas especies que por exceso de caza, por destrucción de su hábitat o por otros factores, son susceptibles de pasar a la situación de especies en peligro de extinción.
c) Especies vulnerables: aquellas especies que debido a su número poblacional, distribución geográfica u otros factores, aunque no estén actualmente en peligro, ni amenazadas, podrían correr el riesgo de entrar en dichas categorías.
d) Especies no amenazadas: aquellas especies que no se sitúan en ninguna de las categorías anteriores y cuyo riesgo de extinción o amenaza se considera bajo.
e) Especies insuficientemente conocidas: aquellas especies que debido a la falta de información sobre el grado de amenaza o riesgo, o sobre sus características biológicas, no pueden ser asignadas a ninguna de las categorías anteriores.
Esta clasificación será revisada periódicamente, introduciendo los cambios de categorías que surjan del análisis que se realice.
SECCION III. Santuarios y estaciones de cría de la fauna silvestre
(artículos 5 al 7)
Art. 5: La autoridad de aplicación promoverá la creación de Santuarios o Estaciones de Cría de la Fauna Silvestre en cautiverio o semicautiverio, para las especies que interese conservar, propagar o reintroducir en sus áreas de distribución original.
Art. 6: Las medidas que se dicten como consecuencia de lo dispuesto en el artículo anterior, incluirán la aprobación de las normas básicas a las que deberá ajustarse cada establecimiento alcanzado por estas disposiciones.
Art. 7: La autoridad de aplicación tendrá a su cargo los planes de liberación, repoblación o radicación de especies en áreas determinadas.
CAPITULO II. Del aprovechamiento racional de la fauna silvestre
(artículos 8 al 20) SECCION I (artículos 8 al 9)
Art. 8: La autoridad de aplicación, sobre la base de los estudios y evaluaciones realizadas respecto de aquellas especies de la fauna silvestre cuya utilización fuera posible y conveniente, elaborará planes nacionales de manejo a efectos de lograr un aprovechamiento racional y sostenible de las mismas.
Art. 9: El aprovechamiento de las especies que involucrarán estos planes deberá limitarse a una cantidad o porcentaje tal que no comprometa la estabilidad de sus poblaciones.
A tales efectos se fijarán cupos, ya sea globales, por hectárea explotable u otro sistema técnicamente aplicable, así como otras medidas de regulación que se consideren pertinentes.
SECCION II. Criaderos (artículos 10 al 11)
Art. 10: La autoridad de aplicación podrá promover el aprovechamiento comercial de la fauna silvestre mediante su explotación en establecimientos de cría en cautiverio o cría en granjas, respecto de especies que interese conservar, propagar o repoblar, así como para su utilización comercial o cinegética. A tal fin, podrá establecer la nómina de especies prioritariamente adecuadas a esas modalidades.
La autoridad de aplicación, dentro de sus facultades, dictará normas tendientes a la adopción de medidas de seguridad que eviten la liberación involuntaria o fortuita de animales silvestres, tanto en las instalaciones del criadero como durante el transporte de ejemplares vivos, principalmente en el caso de especies silvestres exóticas.
Si se tratare de especies incluidas en los Apéndices I y II de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Silvestres, aprobada por Ley 22.344, la actividad deberá desarrollarse conforme lo establece dicha Convención y las respectivas resoluciones de la Conferencia de las Partes adoptadas en el seno de la misma.
Art. 11: Los criaderos comerciales de especies de la fauna silvestre, alcanzados por las medidas que dicte la autoridad de aplicación, deberán registrarse, informando como mínimo sobre los planes de manejo zootécnico y sanitario, el número de ejemplares del plantel original y el producto de la zafra anual, así como toda otra información que se considere pertinente. La autoridad nacional de aplicación coordinará con las autoridades provinciales el intercambio de esta información.
SECCION III. Clasificación de la caza
Art. 12: La caza se clasifica de acuerdo a su finalidad en:
a) Deportiva.
b) Comercial.
c) De control de especies declaradas perjudiciales.
d) Con fines científicos, educativos culturales, para exhibición zoológica, o con el propósito de adquirir individuos o especímenes para los establecimientos de criaderos o cotos de caza.
SECCION IV. Caza deportiva (artículos 13 al 15)
Art. 13: La autoridad de aplicación procurará uniformar con las respectivas autoridades provinciales competentes, un régimen de exigencias generales de la actividad cinegética, a fin de lograr un manejo integral de las especies involucradas.
Art. 14: Los regímenes indicados en el artículo anterior, deberán procurar contener exigencias comunes en los siguientes aspectos:
a) Requisitos para emisión de licencias de caza deportiva.
b) Funcionamiento de los cotos de caza.
c) Modalidades del ejercicio de la actividad tendientes a evitar sufrimientos innecesarios a las presas y al empleo de armas y métodos que no causen mortandad masiva de especímenes o alteración y/o destrucción de su hábitat.
d) Temporadas de caza y épocas de veda, especialmente en el caso de especies compartidas por dos o más provincias.
Art. 15: Cuando lo considere necesario, la autoridad de aplicación podrá establecer criterios comunes con países vecinos a los mismos fines enunciados en el artículo anterior.
SECCION V. Caza con fines científicos, educativos o culturales y para exhibición zoológica.
Art. 16: La autoridad de aplicación procurará armonizar los regímenes de captura de ejemplares silvestres destinados a fines científicos, educativos o culturales o para la exhibición zoológica; podrá asimismo denegar o autorizar su exportación y tránsito interprovincial cuando las circunstancias así lo aconsejen, una vez expuestos y justificados los propósitos que se persiguen.
En este último supuesto, la autoridad de aplicación podrá exigir que aquéllos autorizados a capturar ejemplares con fines de investigación científica entreguen una cantidad de esos ejemplares a instituciones científicas del país, sin perjuicio del cumplimiento de otros requisitos que la autoridad de aplicación establezca.
SECCION VI. Otras explotaciones con fines deportivos, culturales,
recreativos o turísticos. (artículos 17 al 18)
Art. 17: La autoridad de aplicación podrá promover el aprovechamiento, con o sin fines de lucro, de la fauna silvestre con otros objetivos deportivos, culturales, recreativos o turísticos por parte de entidades oficiales o privadas, tales como parques zoológicos con fauna en semicautiverio, reservas faunísticas con acceso al público, los llamados “safaris fotográficos” y otras actividades similares.
Art. 18: Los establecimientos alcanzados por las medidas que dicte la autoridad de aplicación como consecuencia de lo dispuesto en el artículo anterior, deberán presentar ante ésta los estudios técnicos que se le requieran.
SECCION VII. Control integrado de especies dañinas y perjudiciales
(artículos 19 al 20)
Art. 19: Facultase a la autoridad de aplicación a establecer, previa consulta con los organismos competentes en materia agropecuaria y agroalimentaria, una nómina de aquellas especies de la fauna silvestre que circunstancialmente se hayan convertido en dañinas o perjudiciales para la actividad productiva, debiendo publicar y actualizar esta nómina periódicamente.
Art. 20: Para las especies consideradas dañinas o perjudiciales, la autoridad de aplicación deberá establecer planes periódicos de control integrado, que contemplen evaluaciones de daño real, identificación de variables que afectan la densidad de la especie en cuestión, diseño de estrategias de control poblacional e indicadores de control efectivo, entre otros aspectos.
CAPITULO III. Importación, exportación y comercio interprovincial
(artículos 21 al 45)
SECCION I. Importación (artículos 21 al 25)
Art. 21: La importación de animales vivos de la fauna silvestre, como así también la de sus pieles, cueros y demás productos y subproductos requerirá la autorización previa de la autoridad nacional de aplicación.
Art. 22: Dicha autorización será negada en los siguientes casos:
a) Cuando involucre especies incluidas en el Apéndice I de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Silvestre (Washington 1973) ratificada por Ley 22.344 el 1 de diciembre de 1980, salvo que las mismas se encuentren alcanzadas en las excepciones de la citada Convención.
b) Cuando se trate de especies que, no estando incluidas en el punto anterior, se encuentren no obstante protegidas en toda la región de su hábitat natural, según lo previsto en el Artículo 7 de la Ley.
c) Cuando se trate de ejemplares vivos de las especies consideradas dañinas o perjudiciales.
d) Cuando se refiera a animales vivos, despojos, productos, subproductos o derivados que, por sus características, pudieran de algún modo ser perjudiciales desde el punto de vista de actividades comerciales, agropecuarias, u otras que surgieran por recomendación de otros organismos nacionales competentes.
e) De ejemplares vivos, semen, embriones, huevos, larvas, etc. de especies que puedan alterar el equilibrio biológico o afectar actividades económicas según lo previsto en el Artículo 5 de la ley.
La enumeración precedente no excluye la denegación de importaciones por otras causales derivadas de la aplicación de la Convención CITES.
Art. 23: Las importaciones que se autoricen deberán presentarse a la autoridad nacional de aplicación con la siguiente documentación:
a) Certificado del país exportador emitido por autoridad oficial del organismo administrador de la fauna silvestre.
b) Despacho a plaza, correspondiente a la ADMINISTRACION NACIONAL DE ADUANAS sin perjuicio de lo requerido por las autoridades sanitarias.
c) El permiso de importación previsto por la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Silvestre (Washington 1973), cuando corresponda.
Art. 24: Los productos y subproductos de la fauna silvestre que se importen deberán venir acondicionados en envoltorios adecuados y propios, con exclusión de toda otra mercadería y debidamente rotulados. La autoridad nacional de aplicación especificará en detalle los requerimientos propios de cada producto o subproducto, cuando fuera necesario.
Art. 25: La introducción de trofeos de caza mayor como equipaje acompañado o no acompañado, no se considera importación cuando sean propiedad del viajero, la cual no obstante deberá cumplir con los requisitos establecidos en los artículos 21 y 23, incisos a) y c).
Estos trofeos no podrán ser comercializados posteriormente.
SECCION II. Exportación (artículos 26 al 31)
Art. 26: La exportación de animales vivos de la fauna silvestre, como así también la de sus pieles, cueros y demás productos y subproductos, requerirá la autorización previa de la autoridad nacional de aplicación.
Art. 27: Dicha autorización será denegada en los siguientes casos:
a) Cuando involucre especies incluidas en el Apéndice I de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Silvestre (Washington 1973) ratificada por Ley 22.344 el 1 de diciembre de 1980, salvo que las mismas se encuentren alcanzadas en las excepciones de la misma.
b) Cuando se trate de especies que, no estando incluidas en el punto anterior, se encuentren no obstante protegidas en toda la región de su hábitat natural según lo previsto en el Artículo 7 de la ley.
c) Cuando no se certifique fehacientemente el origen legal del producto a exportar, o sea que en la caza de los ejemplares, la extracción de los productos y subproductos o la elaboración de sus derivados, no se haya cumplido en todas las etapas las disposiciones nacionales y provinciales sobre la materia.
d) Cuando no se cumplan los requisitos previstos por la autoridad sanitaria correspondiente.
La enumeración precedente no excluye la denegación de exportaciones por otras causales derivadas de la aplicación de la Convención CITES.
Art. 28: Los permisos de embarque para la aduana de las exportaciones autorizadas, serán extendidos por la autoridad nacional de aplicación, previo pago de los aranceles de inspección previstos, correspondientes a la identificación de especies y control de certificados de origen. La autoridad nacional de aplicación emitirá asimismo cuando corresponda, el permiso de exportación previsto por la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de la Fauna y Flora Silvestre.
Art. 29: Estarán exceptuadas del pago de los aranceles enunciados en el artículo precedente, las instituciones oficiales.
La autoridad nacional de aplicación podrá también exceptuar del pago de los citados aranceles a las instituciones científicas, culturales o educativas, sin fines de lucro.
Art. 30: Las exportaciones de productos y subproductos de especies de la fauna silvestre deberán hallarse amparados por Guía de Tránsito expedida por la autoridad provincial correspondiente, donde conste que la caza se ha realizado de acuerdo con las disposiciones nacionales y provinciales.
Art. 31: La salida del país de trofeos de caza mayor como equipaje acompañado o no acompañado, podrá realizarse siempre que se haya adjuntado la documentación exigida por los artículos 34 ó 35 del presente decreto, según el caso.
SECCION III. Comercio y transporte interprovincial y en jurisdicción
Federal (artículos 32 al 45)
Art. 32: Todos los animales vivos, productos y subproductos de la fauna silvestre que deban ser desplazados, habrán reacondicionarse para su transporte interprovincial o hacia y dentro de la jurisdicción federal, en receptáculos o envoltorios propios y adecuados, con exclusión de toda otra mercadería, debiendo llevar un rótulo adherido que exprese en forma clara y visible: “Producto de la Fauna Silvestre”, nombre y domicilio del remitente y del consignatario, indicándose además en forma distintiva el tipo de productos que incluya.
Art. 33: A los fines del presente capítulo entiéndase por: Certificado de origen: el documento que extiende la autoridad de aplicación y que ampara la legítima tenencia o posesión de los productos y subproductos de la fauna silvestre, únicamente dentro de la jurisdicción respectiva y que no puede utilizarse para el transporte. Guía de Tránsito: el documento que extiende la autoridad de aplicación en cada jurisdicción y que se utiliza exclusivamente para el transporte de los productos y subproductos de la fauna silvestre, así como para los ejemplares vivos.
Art. 34: El tránsito interprovincial o hacia y dentro de la jurisdicción federal, de animales vivos, productos y subproductos de la fauna silvestre, deberá estar amparado por Guías de Tránsito otorgadas por las autoridades de aplicación, las cuales tendrán un carácter uniforme en toda la República conforme las reglamentaciones que dicte el Poder Ejecutivo Nacional. Estas guías sólo serán otorgadas sobre la base de los Certificados de Origen que acrediten la obtención y legítima tenencia de los especímenes o productos que amparen.
Art. 35: La autoridad de aplicación establecerá por vía de excepción la nómina de especies exceptuadas de lo dispuesto en el artículo anterior, las cuales deberán adjuntar para su acreditación en jurisdicción federal, el permiso de caza de la autoridad de aplicación correspondiente junto al permiso del propietario del campo donde el espécimen fue cazado.
Art. 36: Al llegar el envío a manos del destinatario deberá éste presentar la Guía de Tránsito a la autoridad de aplicación dentro de su período de validez, para su inspección y acreditación en los registros de dicha autoridad.
Art. 37: Toda persona física o jurídica que se dedique a la comercialización y confección de prendas de peletería y artículos de marroquinería elaboradas con pieles y cueros de la fauna silvestre, deberá estampillar éstas con sellos que a tal fin adquirirá en las dependencias de la autoridad de aplicación, dentro de un plazo de CUARENTA Y OCHO (48) horas de finalizada la confección o recepción de la prenda o artículo, no pudiendo exhibirla para su venta antes de cumplir dicho requisito.
Para poder adquirir las estampillas, deberá previamente justificar la legitimidad de la tenencia de las pieles y cueros, para lo cual es necesario tener éstos acreditados en los registros de la autoridad de aplicación o bien presentar una transferencia de persona física o jurídica que posea pieles y cueros registrados ante el mismo organismo.
Los envíos provenientes de otras jurisdicciones deberán previamente ser ingresados en el registro de la autoridad nacional de aplicación, dando cumplimiento a lo previsto en el artículo 34.
Art. 38: A los fines del sellado todas las confecciones y artículos elaborados con pieles y cueros de la fauna silvestre, deberán tener las estampillas equivalentes al número de las unidades de pieles y cueros utilizados en su elaboración.
Las estampillas se colocarán en lugar visible, debiendo quedar perfectamente adheridas en toda su superficie a la prenda o artículo que amparen.
La cola a utilizar deberá ser de tipo adecuado, de tal forma que la humedad no afecte la tinta empleada para la impresión de las estampillas.
No se admitirán estampillas colocadas con cinta adhesiva transparente.
Art. 39: Para el término de validez de todos los documentos que se derivan de la presente reglamentación, se adoptarán en forma supletoria los siguientes criterios.
a) Para distancias de hasta cincuenta (50) kilómetros doce (12) horas.
b) Para distancias de entre cincuenta (50) y cuatrocientos (400) kilómetros veinticuatro (24) horas.
c) Para distancias de entre cuatrocientos (400) y ochocientos (800) kilómetros cuarenta y ocho (48) horas.
d) Para distancias de entre ochocientos (800) y un mil quinientos (1500) kilómetros noventa y seis (96) horas.
e) Para distancias de entre un mil quinientos (1500) y tres mil (3000) kilómetros ocho (8) días.
f) Para distancias mayores a de tres mil (3000) kilómetros doce (12) días.
En caso de que por cualquier circunstancia deba prorrogarse el período de validez del documento extendido, se especificará debidamente en él los motivos por los cuales se otorga la prórroga.
Art. 40: Prohíbase a los establecimientos de curtiduría entregar pieles o cueros de la fauna silvestre curtidos, que no estén debidamente amparados por la Guía de Tránsito, como así también la exposición y comercialización de pieles y cueros manufacturados que no se encuentren estampillados.
Art. 41: Queda prohibida la tenencia y el tránsito, comercio y curtimiento o industrialización, por cuenta propia o de terceros, de las pieles o cueros de las especies de la fauna provenientes de la caza comercial o de criaderos, cualquiera sea su origen, sin que los mismos se encuentren debidamente amparados con los documentos establecidos en el artículo 33.
Art. 42: La autoridad de aplicación prohibirá igualmente, dentro de su jurisdicción, la publicación de cotizaciones de plaza para aquellos productos de la fauna provenientes de especies cuya caza, posesión, tenencia, aprovechamiento, comercio o industrialización se encuentre vedada por las reglamentaciones.
Art. 43: Si por cualquier circunstancia durante el transporte el interesado se viera imposibilitado de llegar a destino dentro del período de validez que fija la Guía de Tránsito, deberá hacer conocer esta circunstancia a la autoridad de aplicación correspondiente, según sea la jurisdicción, dentro del plazo establecido en el documento.
Art. 44: Las empresas de transporte exigirán como condición previa para la aceptación de la carga, la exhibición de la documentación habilitante para su traslado y deberán prestar su colaboración a fin de evitar el tráfico ilícito de los productos de la fauna.
Art. 45: La autoridad nacional de aplicación queda facultada para adoptar los recaudos administrativos complementarios para la fiscalización del tránsito y comercio de los productos de la fauna.
Asimismo, elaborará una cartilla indicativa donde consten, en forma clara, los diversos trámites que deban realizarse en ese mismo organismo.
CAPITULO IV. Infracciones administrativas – Decomisos (artículos 46 al 65)
SECCION I (artículos 46 al 57)
Art. 46: Los agentes públicos que intervengan en las actuaciones a que se refiere la presente Sección deberán, en todos los casos, dejar constancia en acta que se labrará al efecto, de los hechos acaecidos, infracciones que constaten, presuntos responsables y demás circunstancias que estimen corresponder, la que suscribirán dos (2) testigos, si los hubiere.
Art. 47: Las sanciones establecidas en la Ley 22.421 se aplicarán previo sumario que asegure el derecho de defensa, conforme al procedimiento que fije la autoridad de aplicación, y con aplicación supletoria de lo prescripto por la Ley 19.549 de Procedimientos Administrativos.
Art. 48: Con animales vivos secuestrados, el agente público interviniente, aplicará los siguientes criterios:
a) Si se trata de animales cuya caza se encuentre prohibida, serán liberados de inmediato, siempre y cuando la especie de que se trate permita esta medida y el hábitat sea adecuado. Este procedimiento se aplicará especialmente cuando la comprobación de la infracción se efectúe en la misma zona de captura.
b) Los ejemplares pertenecientes a especies de la fauna silvestre cuya caza se encuentre prohibida, pero fuesen peligrosos o provenientes de un hábitat distinto, serán depositados provisionalmente en un lugar apropiado, hasta tanto la autoridad de aplicación actuante resuelva su destino definitivo.
c) Similar criterio se aplicará cuando se trate de animales silvestres cuya caza esté autorizada.
d) Cuando mediaren razones para ello (peligrosidad, enfermedad o estado lamentable de los ejemplares) podrá disponerse el sacrificio inmediato o recomendarlo en el acta de infracción.
Para los casos en que se requiere el sacrificio inmediato deberá darse a los animales muertos el destino previsto en el artículo 50.
A criterio del agente interviniente podrá ser designado el presunto infractor depositario de los ejemplares secuestrados.
Art. 49: El destino de los animales referidos en los incisos b) y c) del artículo anterior será resuelto por el juez o la autoridad de aplicación, según se trate de un delito o una infracción, respectivamente, al dictarse resolución definitiva.
Si no se decide reintegrarlos a su hábitat natural o sacrificarlos podrán destinarse a satisfacer sin cargo las necesidades de los zoológicos oficiales.
Todos los gastos que se originen directa o indirectamente como consecuencia del depósito y/o transporte de los especímenes intervenidos, serán con cargo al infractor.
Art. 50: Cuando se secuestren animales muertos de la fauna silvestre o éstos hayan sido sacrificados, su destino será:
a) Tratándose de especies comestibles, en buen estado de conservación, se enviarán de inmediato a los hospitales, orfanatos y otras entidades de bien público. Los gastos correspondientes serán por cuenta del infractor.
b) De no ser posible cumplir con el inciso anterior o si se trata de especies no comestibles o en mal estado, se procederá a la brevedad a incinerarlos o enterrarlos. De existir requerimientos previos y en todos los casos que fueran factibles, si se trata de especies raras o valiosas, se remitirán ejemplares a los museos y demás entidades científicas o culturales oficiales para exhibición o estudio. Si se trata de especies protegidas, deberá darse cumplimiento a las exigencias del inciso c) del artículo 52. Los gastos de preservación y envío estarán a cargo de la entidad destinataria.
c) Cuando no se envíen a museos o entidades científicas, se procurará retirar y retener las pieles, cornamentas, cueros, plumas, pelos y demás productos que puedan tener valor comercial, cuyo destino se ajustará a lo previsto en el artículo siguiente.
Art. 51: Con respecto a los productos, subproductos y derivados de la fauna silvestre que se secuestren, los agentes públicos intervinientes dispondrán depositarlos provisoriamente en lugar adecuado, convenientemente preservados mientras dure el trámite administrativo o judicial. Los gastos de depósito, transporte y conservación correrán por cuenta del infractor. Si se trata de despojos perecedero podrá aplicarse lo previsto en el inciso b) del artículo anterior.
Art. 52: El destino final se encuadrará en las siguientes posibilidades:
a) La subasta pública de todos aquellos despojos de especies cuya comercialización esté permitida.
b) La destrucción de los que no cumplen el supuesto anterior.
c) La donación de los despojos que no cumplen el supuesto del inciso a) museos e instituciones científicas o educacionales, oficiales o privadas. Esta donación se hará contra recibo y compromiso escrito del donatario de inventariarla, con prohibición expresa de comercialización posterior. Las entidades oficiales podrán utilizar los despojos de especies protegidas (cornamentas, cráneos, cueros, etc.) para operaciones de canje con entidades similares nacionales o extranjeras.
Art. 53: Los elementos utilizados para cometer la infracción se enviarán a depósitos especialmente previstos por la autoridad de aplicación a tales fines, permaneciendo en ellos como elementos de prueba. Finalizado el juicio o el trámite administrativo según corresponda, se dispondrá:
a) Devolver los elementos de uso legal si el supuesto infractor resulta inocente.
b) Si el infractor resulta condenado por sentencia firme, ésta dispondrá la destrucción de dichos elementos, salvo que siendo aplicables a otras actividades se justifique su subasta pública o su donación. Este último criterio también se aplicará cuando se trate de implementos de uso permitido.
Art. 54: Las armas de fuego que sean secuestradas serán entregadas contra recibo por duplicado al destacamento de fuerzas de seguridad o autoridad municipal más próximo adjuntándose copia de dicho recibo al acta de infracción y entregando el original al infractor. El mismo deberá adoptar los recaudos para preservar adecuadamente las armas por largo período.
Art. 55: Si la distancia a dicho destacamento o municipio más próximo es mayor de ciento cincuenta (150) kilómetros y en otros casos excepcionales podrá el agente público nombrar al presunto infractor depositario de su propia arma dejando constancia de ello en el acta de infracción.
Art. 56: Finalizado el juicio o trámite administrativo, según corresponda, se dispondrá:
a) Su donación al Museo Nacional de Armas o su destrucción cuando se trate de armas de uso prohibido.
b) Devolver a su legítimo dueño el arma no prohibida secuestrada si se demuestra su inocencia.
c) Subastar públicamente las armas no prohibidas en caso de delito o infracción. En todos los casos previstos anteriormente cuando se trate de armas de guerra de uso civil condicional se aplicarán las previsiones de la ley nacional de armas 20.429.
Art. 57: El presunto infractor podrá solicitar, una vez iniciado el sumario, el reintegro provisorio del arma mediante el pago de una fianza igual al valor comercial actualizado del arma nueva.
La autoridad competente podrá denegar esta franquicia de acuerdo con la gravedad de la violación cometida, los antecedentes del causante, la calidad del arma y demás factores que considere oportuno.
Este derecho no regirá en caso de armas de fuego de uso prohibido.
SECCION II. Disposiciones comunes (artículos 58 al 65)
Art. 58: Toda persona física o jurídica que se dedique a la importación, la exportación, la comercialización, el curtimiento, la taxidermia o industrialización de los productos de la fauna, así como a su acopio en cualquier etapa o a la compraventa de animales silvestres, deberá inscribirse en los registros correspondientes de la autoridad de aplicación y queda obligado a llevar y exhibir los libros que registren el movimiento de dichos productos, a suministrar los informes que le sean requeridos y a facilitar en todo lugar y momento el acceso de los funcionarios autorizados para el cumplimiento de las tareas de fiscalización y control.
Asimismo, se registrarán las firmas de las personas autorizadas para realizar todo tipo de gestión ante la autoridad de aplicación, la cual no dará curso a ningún trámite si no se ha cumplido este requisito.
Art. 59: La autoridad nacional de aplicación fijará los aranceles de inspección correspondientes a la identificación de especies y control de certificados de origen para la importación, exportación y comercio interno de jurisdicción federal.
Art. 60: Créase la Comisión Asesora para la Fauna Silvestre y su Hábitat, la que tendrá carácter honorario y funcionará en el ámbito de la Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable y será presidida por su máxima autoridad.
Dicha Comisión tendrá por objetivo el análisis de la situación del recurso fauna silvestre y su utilización sostenible, así como el de proponer soluciones adecuadas a los temas vinculados a la misma. La misma estará compuesta por los organismos oficiales con competencia en la materia y las entidades privadas más significativas, cuya integración, funcionamiento y demás aspectos serán establecidos por resolución de la autoridad de aplicación dentro de los noventa días de la entrada en vigencia del presente decreto.
Art. 61: Créase el Registro Nacional de Cazadores Deportivos, el cual funcionará en el ámbito de la Secretaría de Recursos Naturales y Desarrollo Sustentable.
Su integración, funcionamiento y demás aspectos serán establecidos por resolución de la autoridad de aplicación dentro de los noventa días de la entrada en vigencia del presente decreto. Los recursos necesarios para su funcionamiento, provendrán del arancel que la autoridad de aplicación establezca en cumplimiento de su actividad registral.
Art. 62: Facultase a la autoridad de aplicación a fijar los aranceles correspondientes para el cumplimiento de los fines expuestos en el artículo anterior, de conformidad con lo establecido por el artículo 29 de la Ley 24.447. A tal efecto podrá fijar aranceles respecto la introducción y salida del país de trofeos de caza y de la acreditación y matriculación anual de las instituciones privadas en las que se delegue la emisión de licencias de caza deportiva.
Art. 63: Apruébese el Reglamento de Caza que obra como Anexo I del presente decreto.
Art. 64: Derogase el Decreto 691/81.
Art. 65: Comuníquese, publíquese, dese a la Dirección Nacional del Registro Oficial y archívese.
FIRMANTES:
MENEM-RODRIGUEZ-DI TELLA
Anexo A:
CAPITULO I. DE LA CAZA DEPORTIVA (artículos 1 al 6)
ARTICULO 1: La actividad de caza deportiva que se lleve a cabo de acuerdo a las disposiciones de la Ley 22.421, se ajustará a lo previsto en el presente reglamento.
ARTICULO 2: La caza deportiva se llevará a cabo en los siguientes ámbitos y circunstancias:
a) En propiedades privadas, contando con la autorización del propietario, administrador poseedor o tenedor a cualquier título legítimo de las mismas.
b) En las áreas de caza de propiedad fiscal que siendo susceptibles de aprovechamiento cinegético en forma permanente o transitoria ésta no se encuentra prohibida por la autoridad a cuya jurisdicción corresponde.
c) En los cotos de caza, entendiéndose por tales toda superficie de terreno susceptible de aprovechamiento cinegético que haya sido organizado, con o sin fines de lucro, para un uso sustentable de la fauna silvestre.
ARTICULO 3: Los cotos de caza podrán ser organizados y establecidos tanto en tierras de propiedad privada o estatal. Para poder funcionar como tales, deberán cumplir con los siguientes requisitos:
a) Estar inscriptos en el registro que organice la autoridad de aplicación, debiendo indicarse ubicación, extensión y límites aproximados del coto.
b) Cumplir y hacer cumplir con todas las disposiciones legales sobre caza y conservacionismo dentro del coto.
c) Hacer una evaluación tentativa de la fauna de caza dentro del coto e informar anualmente a la autoridad de aplicación.
d) Confeccionar planes de administración y manejo de la fauna de caza.
e) Confeccionar un reglamento interno para la explotación del coto, que será entregado a los deportistas interesados.
f) Llevar un libro en el cual se registrarán los especímenes que se cacen y aquellos que se reciban o entreguen en concepto de canje con otros cotos de caza, criaderos y/o zoológicos.
ARTICULO 4: Para ejercer la caza deportiva serán requisitos indispensables:
a) Haber obtenido, abonando su arancel, el PERMISO DE CAZA de la autoridad de aplicación correspondiente al territorio donde se realizará el acto de cazar.
b) Haber obtenido la LICENCIA DE CAZA DEPORTIVA, documento nominal e intransferible que tendrá validez en todo el país.
ARTICULO 5: Podrá delegarse el otorgamiento de la LICENCIA DE CAZA DEPORTIVA en instituciones privadas de caza deportiva, preferentemente de segundo grado, que hayan sido previamente autorizadas a tales efectos por la autoridad de aplicación. Dicha licencia será otorgada bajo las siguientes condiciones:
a) Ser titular de la Credencial de Legítimo Usuario de Armas, expedido por el Registro Nacional de Armas (RENAR).
b) Aprobar un examen teórico-práctico de capacitación referente a disposiciones legales y reglamentarias vinculadas con la actividad cinegética, la conservación de la fauna, su naturaleza y condiciones en que puede ser cazada, así como de su hábitat, y las diferentes técnicas de su caza, normas de seguridad y uso adecuado de las armas de caza y otros temas vinculados. A tales efectos, dichas instituciones entregarán una cartilla con todos los elementos de información que permitan dicho examen.
c) Abonar un arancel a la institución otorgante que deberá ser uniforme en todo el país.
d) Cuando una persona no utiliza armas de fuego para practicar la caza deportiva, queda exceptuada del registro establecido en el inciso a) de este artículo.
e) La obtención de la LICENCIA DE CAZA DEPORTIVA a que se refieren las normas anteriores será requisito previo para que las autoridades de aplicación puedan otorgar en sus respectivas jurisdicciones el PERMISO DE CAZA a que se refiere el Art. 4, inc. a).
f) El cazador deportivo que entra al país temporalmente para practicar la caza deportiva, está exceptuado del requisito de obtener la licencia correspondiente, debiendo únicamente obtener el Permiso de Caza a que se refiere el Art. 7, inc. a), sin perjuicio del cumplimiento de las normas legales vigentes para el ingreso de armas de fuego deportivas al país si desea.
ARTICULO 6: Para poder ser autorizados para otorgar las licencias de Caza Deportiva las instituciones de caza deportiva deberán reunir las siguientes condiciones;
a) Tener personería jurídica legalmente otorgada en su respectiva jurisdicción con una antigüedad no menor de cinco años.
b) Tener no menos de cincuenta (50) socios activos.
c) Cumplir con los demás requisitos que establezca el Registro Nacional de Cazadores deportivos.
CAPITULO II. EXIGENCIAS GENERALES DE LA CAZA DEPORTIVA (artículos 7 al 27)
ARTICULO 7: Cuando haya dudas sobre la propiedad de la pieza de caza se le asignará al autor de la primera sangre para reses de caza mayor y tratándose de aves de vuelo al cazador que las hubiere abatido.
ARTICULO 8: Si una pieza de caza mayor o menor, es herida en el ejercicio legal de la actividad cinegética y huye al campo vecino, muriendo o permaneciendo mal herida en el mismo el cazador no pierde derecho sobre tal pieza. En tal supuesto deberá requerir al propietario, administrador, poseedor o tenedor de cualquier título legítimo del fundo, la autorización pertinente, para retirar o rematar la pieza herida. Si aquéllos se negaran a tal requerimiento deberán disponer la entrega de la pieza herida o muerta.
ARTICULO 9: Queda prohibida la persecución o caza de todo animal que se encuentre en forma permanente o accidental en reservas o santuarios de fauna.
ARTICULO 10: Únicamente se podrá cazar en el período comprendido entre el crepúsculo, matutino y el vespertino con adecuada visibilidad. Se excluye de esta restricción la caza mayor al acecho en noches de luna y cualquier otra modalidad que se autorice expresamente.
ARTICULO 11: Se prohíbe cazar cuando la lluvia intensa, granizo, nevada, niebla, falta de luz u otras causas similares, reduzcan la visibilidad de forma tal que el uso de armas de fuego pueda producir peligro para las personas o para sus bienes. Quienes se encuentren cazando deberán suspender la actividad hasta que desaparezcan las citadas causales.
ARTICULO 12: Es obligatorio para el cazador agotar los medios a su alcance para hallar y rematar la pieza que hubiese herido. También es obligatorio recoger y utilizar todas las piezas abatidas.
ARTICULO 13: Los cazadores deberán cumplir con todos los requisitos legales establecidos para la tenencia y transporte de las armas que utilicen.
ARTICULO 14: Prohíbese a los cazadores la instalación de campamentos en caminos públicos.
ARTICULO 15: Queda prohibido cazar desde los caminos públicos, en las proximidades de lugares habitados y áreas suburbanas, como así también efectuar disparos en dirección a lugares habitados, calles públicas o ganado doméstico, salvo que la distancia o las condiciones del terreno aseguren la total ausencia de riesgo.
ARTICULO 16: Se consideran armas, artes o artificios prohibidos todos aquellos que no sean expresamente autorizados en el presente reglamento o por la autoridad de aplicación.
ARTICULO 17: Se prohíbe en forma absoluta toda maniobra que implique destruir o disminuir la protección natural del hábitat de que se trate y especialmente desalojar los animales de su refugio mediante incendio, explosión, inundación y otras acciones similares.
ARTICULO 18: Se prohíbe cazar en aquellos días en que como consecuencia de epizootias, incendios, inundaciones, nevadas, sequías o cualquier otro agente externo, los animales silvestres se vean privados de sus facultades normales de defensa u obligados a concentrarse en determinados lugares o transitar por ellos forzosamente.
ARTICULO 19: Está terminantemente vedado comercializar los despojos de animales cazados con licencia deportiva.
ARTICULO 20: Queda prohibido perseguir y acosar a los animales de caza en vehículos motorizados.
ARTICULO 21: Queda igualmente prohibido circular en vehículos de cualquier tipo por terrenos públicos o privados, como así en rutas y caminos, llevando las armas de fuego cargadas.
ARTICULO 22: Está prohibido disparar:
a) Desde automóviles, aviones, helicópteros, lanchas a motor o vehículos de tracción a sangre.
b) Con ayuda de la luz artificial, cualquiera sea la fuente de energía utilizada.
c) Sobre animales atascados o inmovilizados por cualquier agente externo o nadando en cauces navegables.
d) Con armas automáticas, semiautomáticas o aquellas provistas de miras infrarrojas o silenciadores.
ARTICULO 23: Se prohíbe hacer fuego cuando las circunstancias especiales del lance hicieran probable un impacto desafortunado que sólo hiera al animal.
ARTICULO 24: Se prohíbe al cazador deportivo participar en disparos “en salva” o sucesivos de más de un cazador sobre la misma pieza.
ARTICULO 25: Se prohíbe organizar cacerías durante las cuales mediante utilización de jaurías se acose a los cérvidos.
ARTICULO 26: Se prohíbe la caza de cérvidos cuyas cuernas estén volteadas o se hallen en período de desarrollo (con felpas).
ARTICULO 27: Se prohíbe asimismo la utilización de señuelos vivos cuando ello importe su sacrificio.
CAPITULO III. CAZA CON FINES CIENTIFICOS, EDUCATIVOS O CULTURALES Y PARA EXHIBICION
ZOOLOGICA (artículos 28 al 34)
ARTICULO 28: La caza científica, cultural o para exhibición zoológica es aquella que se realiza con fines de investigación o difusión cultural o para programas de investigación por medio de las instituciones oficiales o privadas del país. Para su ejercicio no es necesario abonar el permiso de caza pero sí obtener una autorización expresa.
ARTICULO 29: La autoridad de aplicación podrá otorgar autorizaciones de caza para la captura de ejemplares silvestres, destinados a fines científicos educativos o culturales o para la exhibición zoológica, en los lugares, épocas y cantidades que en cada caso se juzgue conveniente, como así también autorizar su exportación cuando las circunstancias lo aconsejen, una vez justificados los propósitos que se persiguen. Podrán ser eximidas del requisito previsto en este artículo las instituciones nacionales de reconocida jerarquía científica.
ARTICULO 30: La autoridad de aplicación podrá exigir que quienes sean autorizados a la captura de ejemplares con fines de investigación entreguen una cantidad de esos ejemplares a instituciones científicas del país.
ARTICULO 31: Las autorizaciones previstas en el artículo 29 serán personales e intransferibles y facultarán al titular para la caza de las especies en ellas indicadas y para el tránsito de los animales o productos. Si el permisionario no realiza personalmente la caza podrá delegar esta facultad en personas que cuenten con licencia de caza (comercial o deportiva), debiéndose en ese supuesto notificar a la autoridad de aplicación dicha delegación y el plazo de duración de la misma.
ARTICULO 32: La autoridad nacional de aplicación no autorizará la exportación de ejemplares de la fauna o colecciones zoológicas provenientes de las provincias, sin la presentación de documentación fehaciente expedida por las autoridades de las mismas, donde conste que la caza se ha efectuado de conformidad con las reglamentaciones locales.
ARTICULO 33: Para obtener la autorización de caza científica cultural para exhibición zoológica deberá presentarse ante la autoridad de aplicación la correspondiente solicitud acompañando:
a) Documento que acredite el carácter que invocan.
b) Nómina de especies designadas por su nombre científico y número de ejemplares a capturar de cada una de ellas.
c) Métodos de captura.
d) Destino y utilización de los ejemplares cazados. La validez de permiso estará condicionada a las características de cada especie, respetándose épocas de apareamiento, preñez o incubación y cría, salvo casos de excepción científicamente justificados.
ARTICULO 34: Para obtener la autorización de caza científica, cultural para exhibición zoológica de las especies protegidas o con veda de caza, deberá presentarse ante la autoridad de aplicación, además de los datos referidos en el artículo anterior, un programa de investigación, indicando, entre otros conceptos, período de caza y objetivos de la investigación.
CAPITULO IV. ARMAS DE CAZA MAYOR (artículos 35 al 41)
ARTICULO 35: Para la caza mayor deportiva se deberán emplear rifles de caño estriado de un calibre no menor de seis (6) milímetros y una energía en la boca del arma de por lo menos dos mil cuatrocientos (2400) pies/Lb. La autoridad de aplicación deberá contar con una relación actualizada anualmente, de los cartuchos que cumplan esta exigencia, a los fines de fiscalización y para consulta de los interesados.
Los proyectiles de los cartuchos a utilizarse deberán ser de punta blanda o expansiva, quedando prohibidos los blindados. Para la caza del búfalo de agua podrán utilizarse cartuchos de bala encamisada (sólida) con una energía en boca no inferior a cuatro mil (4000) Pies/Lb.
ARTICULO 36: En las armas de repetición, se permite el uso de aquellas de recarga manual (cerrojo, palanca o corredera), quedando prohibidas las de recarga automática y semiautomática.
ARTICULO 37: Cuando sea aplicable a la modalidad de caza empleada y aseguren una muerte rápida de los animales podrán utilizarse escopetas de calibre dieciséis (16) y doce (12) con cartuchos cargados con proyectiles sólidos (tipo Brennecke).
ARTICULO 38: Queda prohibido el empleo de escopetas cargadas con perdigones de cualquier tamaño y de rifles de calibre 22 ó 5,56 milímetros.
ARTICULO 39: Unicamente para la caza del jabalí y del puma se autoriza el uso de armas de puño de una potencia de “357 Magnum” o superior.
ARTICULO 40: Se autoriza el uso de arco y flechas, debiendo los arcos tener como mínimo una tensión de disparo de veintidós (22) kilogramos, quinientos (500) gramos (22,5 kg) -cincuenta (50) libras- y las puntas de las flechas ser del tipo internacionalmente aceptado para caza mayor.
ARTICULO 41: La autoridad de aplicación podrá autorizar el uso de armas largas de avancarga, fijando el calibre, potencia y demás datos técnicos que aseguren su efectividad en la caza mayor.
CAPITULO V. ARMAS DE CAZA MENOR (artículos 42 al 43)
ARTICULO 42: Se consideran armas de caza menor las escopetas de calibre doce (12) a veintiocho (28), según la tradicional nomenclatura inglesa utilizada en nuestro medio. Las escopetas pueden ser de dos (2) caños (superpuestos o yuxtapuestos) o de repetición de recarga manual. Se autoriza el uso de calibres veintidós de fuego anular para la caza de mamíferos menores como el conejo, la liebre y las vizcachas.
ARTICULO 43: El tamaño de los perdigones del cartucho empleados estará acorde con las especies que se intenten cazar, a fin de asegurar una muerte rápida de las piezas abatidas y un mínimo de posibilidades de que puedan huir heridas.
CAPITULO VI. CAZA COMERCIAL (artículos 44 al 50)
ARTICULO 44: Las autoridades de aplicación podrán autorizar la caza comercial de aquellas especies que por su número poblacional elevado y alto porcentaje de reproducción se presten a tales fines.
ARTICULO 45: La autoridad de aplicación establecerá un calendario de veda y temporada de caza específica para las especies sujetas a la caza comercial, el que será dado a conocer anualmente con suficiente anticipación.
ARTICULO 46: La habilitación de la temporada de caza comercial deberá establecer la duración de la misma, las especies que podrán cazarse, el tipo y límite de ejemplares (cupo) si lo hubiera y cualquier disposición particular para dicha temporada. Dicha habilitación incluirá asimismo las especies que no se encuentren sujetas a veda.
ARTICULO 47: La actividad comercial de la fauna silvestre podrá referirse a la caza de ejemplares vivos, así como al aprovechamiento de los muertos, productos, subproductos o derivados, la recolección de huevos, guano o de volteos de ciervo caídos, así como cualquier usufructo directo o indirecto que permitan los planes de manejo establecidos por las autoridades de aplicación.
ARTICULO 48: Quedan prohibidas las maniobras que impliquen destruir o disminuir la protección natural del hábitat de que se trate, como así también desalojar los animales de su refugio mediante incendio explosión, inundación, u otros eventos similares. Las armas, artes y medios a emplear en la caza comercial serán humanitarios y no deberán presentar riesgo para otras especies de la fauna, el ganado, la flora, el suelo y los seres humanos.
ARTICULO 49: La prohibición prevista en el artículo 14 será aplicable camiones frigoríficos y cualquier otro equipo o elemento que requiera la caza comercial.
ARTICULO 50: La autoridad de aplicación llevará un registro en el que asentará los datos que estime de interés referidos a la caza comercial y coordinará con las provincias un intercambio de información sobre el particular.
En resuenen: En esta ley determina que en la argentina para caza menor solo se puede cazar con armas de fuego. Escopetas para aves y calibre 22RL para conejos, liebres y vizcachas. Eso prohíbe el uso del AC. ARTICULO 42.
Exige licencia de caza ARTICULO 4 b) y documentación del arma ARTICULO 5 a) pero queda anulada si no se usa armas de fuego ARTICULO 5 d). Este ultimo contradice el ARTICULO 42.
Pero esta ley da libertad a las provincias de aplicarla así como esta o modificarlas según sus requerimientos.

De este punto rige las leyes de cada provincia aprobadas y comulgadas. Doy ejemplo de la provincia de buenos aires.
Cada provincia tiene la facultad de permitir o prohibir en su totalidad la caza. Determina que especies son susceptibles a ella, temporada y cantidad. Armas o elementos para la caza y así las modalidades de ella. Determinan reservas naturales y también las especies denominadas plagas. Este derecho de las provincias es otorgado por la ley nacional de caza.

Código Contravenciones De la Ciudad de Buenos Aires.

5) Ley 1472

http://www.cedom.gov.ar/es/legislacion/normas/codigos/contraven/index9.html

Artículo 85 – Portar armas no convencionales. Quien porta en la vía pública, sin causa que lo justifique, cualquier tipo de arma no convencional, de aire o gas comprimido, arma blanca u objetos cortantes o contundentes inequívocamente destinados a ejercer violencia o agredir, es sancionado/a con multa de un mil ($ 1.000) a tres mil ($ 3.000) pesos o cinco (5) a quince (15) días de arresto.
En resuenen: Es más que clara.

Licencia de Caza Mencionada en Artículo 16-b de la ley nacional de caza. Esto es válido para la provincia de Buenos Aires

Para caza de especies declaradas plagas no se requiere la Licencia. ARTÍCULO 281° del Código Rural.

6) Licencia de Caza Deportiva Menor Federada y No Federada

DERECHOS Y OBLIGACIONES DEL CAZADOR

Especies cuya caza está autorizada: PATOS, PERDÍZ CHICA Y LIEBRES
Inicio de temporada: Patos: 15 de abril; Perdiz chica y Liebres 1º de Mayo.
Fin de temporada: 1º de Agosto para todas las especies
Cupo máximo permitido: 10 pieza por día por cazador
La autorización de salida: es de 3 (tres) días por salida
Ca.Pe.Ti.Na. Caza-Pesca-Tiro-Natura- Gral. Guido 245 – Ramos Mejía.
Tel.: 4653-6026
Fe.Ca.De. Federación de Cazadores Deportivos de la Provincia de Buenos Aires, Ardoíno 1170 – Ramos Mejía.
Telefax.: 465-37198

1.- Obtener Licencia de Caza y portarla, para exhibirla en el momento que le sea solicitada juntamente con la correspondiente denuncia del arma.
2.- Cazar en zona y época habilitada y con permiso escrito del ocupante legal del campo, no siendo éste necesario para transitar.
3.- Cazar especies permitidas y respetar la cantidad de piezas establecidas.
4.- Obtener en el Puesto Policial Caminero, Destacamento o Comisaría de la ZONA DE CAZA, la certificación policial.
Libertad
5.- Para cazar: 1 (un) solo día, no es necesario certificación de caza.
6.- No transitar con armas desenfundadas y/o preparadas en caminos de uso público y a menos de 300 metros del alambrado o población y 1500m con armas que disparen bala.
7.- No cazar en zonas pobladas y no utilizar perros galgos.
8.- Se consideran especies plagas o dañinas: Avutardas de pecho rayado y de pecho blanco, cotorra o cata común, loro barranquero, conejo silvestre, vizcacha, ratas, cuis, biguá, gorrión; palomas: torcaza, turca y montera. “AUTORIZADA SU CAZA TODO EL AÑO”, sin límite de piezas.
9.- Especies cuya caza se permite con sujeción a los períodos de franquicia y veda: PERDIZ CHICA, PATOS SILVESTRES, LIEBRE EUROPEA, PATOS PERMITIDOS: Malcero o Barcino Grande, Barcino Chico, Cuchara, Picazo, Viuda o Silbón de cara blanca.
10.- Prohibido cazar o perseguir desde vehículos y la caza nocturna.
11.- La Caza Deportiva Menor debe practicarse con escopetas cuyos calibres se detallan a continuación:
Calibre 12: Equivalente de la escala inglesa al 36
Calibre 14: Equivalente de la escala inglesa al 32
Calibres 28, 24, 20, 16 y 12.
12.- SEÑOR CAZADOR: Cualquier consulta que Ud. quiera efectuar, puede hacerla personalmente o por escrito a la Dirección de Áreas Protegidas y Conservación de la Biodiversidad, a la Federación de Cazadores Deportivos de la Provincia de Buenos Aires, o a su Club de Caza Federado.
13.- RESPETE PARA SER RESPETADO. Los cazadores deportivos son vuestros fiscalizadores, hablamos un mismo idioma, deseamos un mismo objetivo; deseamos usufructuar racionalmente un recurso natural renovable de todos y para todos.
SEÑOR DEPORTISTA: Le recordamos que la licencia FEDERADA goza del siguiente subsidio a saber: Muerte por accidente o incapacidad total la suma de $1.000,00. Medicamentos y/o atención médica hasta la suma de $300,00 y por daños contra terceros, ya sean estos animales y/o elementos, ocasionados durante la práctica de nuestro deporte hasta la suma de $300,00.
Por cualquier consulta deberá dirigirse a la Federación de Cazadores Deportivos de la Provincia de Buenos Aires, ARDOINO 1170 – RAMOS MEJÍA.
Para ser beneficiario de este subsidio serán necesarios los siguientes requisitos:
Denuncia policial del hecho, donde deberá constar Nombre, Apellido y Número de Licencia del cazador ocasionante, inmediata comunicación a Ca.Pe.Ti.Na que arbitrará los medios para una rápida evaluación de los daños.
En caso que los daños sean ocasionados a animales, produciendo la muerte de los mismos, estos no podrán ser retirados del lugar del hecho hasta tanto no se realice la verificación correspondiente, que en ningún caso excederá de las 72 horas de haberse efectuado la respectiva denuncia.
En resuenen: Este permiso de caza muy raramente se le entregan a gente que use AC. Debido a que está hecha para aplicarse a armas de fuego y usan este pretexto para no entregarlas. Por el mismo motivo, también podemos omitir varios puntos. Ejemplo punto 6, nuestras armas no disparan balas así que no se aplica. Pero nos limita en el punto 11 con el calibre del arma, cosa que se revierte las adelante en otra ley-reglamentación. Artículo 7 Inciso e) del Reglamento de caza deportiva menor en el ámbito de la Provincia de Buenos Aires 2013.

7) Ley de Caza de la Provincia de Buenos Aires.

http://www.gob.gba.gov.ar/legislacion/legislacion/l-5786.html

A partir de este punto son leyes muy extensas, se recomienda la lectura. Esta ley aplica a la caza, acto que se ejerce con cualquier arma, sea de AC o de fuego. Varia la ley tan solo con la presa que deseamos cazar.

EL SENADO Y CAMARA DE DIPUTADOS DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES, SANCIONAN CON FUERZA DE

LEY:

ARTÍCULO 1.- Prohíbase la caza de animales de la fauna silvestre, su persecución o muerte por cualquier medio y la destrucción de nidos, huevos y crías; como así también el tránsito o comercio de sus cueros, pieles o productos en el territorio de la Provincia, con las excepciones establecidas en la presente Ley.
ARTÍCULO 2.- Exceptuase de lo dispuesto en el artículo 1º:
a) La caza deportiva, cuyo ejercicio se admitirá exclusivamente en los casos que fije el Poder Ejecutivo y mediante permiso personal e intransferible, que se regirá por los requisitos y condiciones que fije la reglamentación de la presente Ley;
b) La caza comercial, que quedará limitada a las especies que se determinen en las reglamentaciones de la presente Ley y sujeta a los regímenes especiales que al efecto establezcan las mismas;
c) La caza, en toda época de las especies declaradas plagas de la agricultura y las circunstancialmente consideradas perjudiciales o dañinas por el Poder Ejecutivo;
d) La caza con fines científicos, educativos o culturales o para la exhibición zoológica, sujeta a las condiciones que establezca la reglamentación y previa aprobación del Ministerio de Asuntos Agrarios.
ARTÍCULO 3.- (Texto según Dec-Ley 3243/62) Toda persona autorizada para el ejercicio de la caza, deberá en caso de hacerlo en propiedad privada, requerir la autorización previa escrita del ocupante legal del campo; en caso contrario se incurrirá en delito de violación de domicilio previsto y sancionado en el artículo 150º del Código Penal, sin perjuicio de las penalidades previstas en el artículo 4º de la Ley citada para los infractores.
ARTÍCULO 4.- (Texto según Dec-Ley 13514/57) Los infractores a la presente Ley serán sancionados:
a) (Texto según Dec-Ley 3243/62) Con multa de doscientos pesos moneda nacional ($ 200 m/n), hasta diez mil pesos moneda nacional ($ 10.000 m/n), o arresto equivalente, computándose a razón de diez pesos moneda nacional ($ 10 m/n), por cada día de arresto, no pudiendo exceder éste de sesenta (60) días.
b) Con pena accesoria de decomiso de las especies vivas aprehendidas, sus despojos o productos, y de las armas y/o artes de caza utilizados en la comisión de la infracción, excluido el perro de levante, y con inhabilitación para cazar por uno o más períodos, cuando la gravedad de la contravención así lo haga necesario.
ARTÍCULO 5.- (Texto según Dec-Ley 1/56) Las penalidades previstas en el artículo 4º serán graduadas en la reglamentación que oportunamente se dicte para esta Ley. Su aplicación y procedimiento estará a cargo de las autoridades que designe el Poder Ejecutivo, no siendo de aplicación lo preceptuado por el artículo 442º del Código de Procedimiento Penal de la provincia de Buenos Aires.
ARTÍCULO 6.- Facultase al Poder Ejecutivo a establecer el arancel que fije el monto de los derechos en concepto de permisos de caza, tasas de inspección, guías de tránsito de los productos de la fauna u otros necesarios para la mejor fiscalización del ejercicio de la caza o el comercio de sus frutos, estableciendo oportunidad y forma de pago de los mismos, debiendo dar cuenta oportunamente a la Honorable Legislatura.
ARTÍCULO 7.- El Poder Ejecutivo realizará, por intermedio de los Ministerios de Asuntos Agrarios y Educación, la campaña indispensable para llevar a conocimiento de la población en general y de los niños en particular, la presente Ley que tiende a proteger la fauna si1vestre.
ARTÍCULO 8.- (Texto según Dec-Ley 1/56) El producido de las tasas previstas en el artículo 6º ingresará a Rentas Generales, al igual que el importe proveniente de las multas a que hace mención el artículo 4º.
ARTÍCULO 9.- El Poder Ejecutivo reglamentará la presente Ley dentro de los sesenta días de su promulgación y contemplará especialmente la coordinación en su aplicación, con la Ley Nacional número 13.908 y sus reglamentos.
ARTÍCULO 10.- Queda prohibida la introducción de ejemplares vivos de especies foráneas con fines de multiplicación, ya sea en libertad o criaderos, salvo el caso que lo autorice especialmente el Poder Ejecutivo, previo informe técnico al respecto.
ARTÍCULO 11.- La declaración de zonas de reserva o parques destinados a la preservación integral de la fauna silvestre en su medio natural, será efectuada por el Poder Ejecutivo con carácter definitivo o temporal. En el caso de crearse reservas o parques de carácter definitivo, de lo que se dará cuenta a la Honorable Legislatura, no regirán las excepciones establecidas en el artículo 2º.
ARTÍCULO 12.- El Poder Ejecutivo creará una comisión asesora mixta honoraria, para que le preste su asesoramiento en todas aquellas cuestiones, que aquél le someta a su consideración.
ARTÍCULO 13.- Derogase las Leyes números 4.659, 4.763 y toda otra que se oponga a la presente.
ARTÍCULO 14.- Comuníquese al Poder Ejecutivo.

8) Código rural de la Provincia de Buenos Aires.

http://www.gob.gba.gov.ar/legislacion/legislacion/d-10081.html

CAZA
PARAGRAFO 1- NORMAS GENERALES
ARTÍCULO 264°: Declárase de interés público la fauna silvestres, que incluye a todas las especies animales que viven fuera del contralor del hombre, en ambientes naturales o artificiales con exclusión de los peces, moluscos y crustáceos.
ARTÍCULO 265°: Se entiende por acto de caza todo arte o técnica que tiende a buscar, perseguir, acosar, apresar o matar los animales silvestres, así como la recolección de productos derivados de aquéllos, tales como plumas, huevos, guano, nidos o cualesquiera productos o sub-productos de dichos animales.
ARTÍCULO 266°: La caza de animales de la fauna silvestre, su persecución o muerte, sea cual fuere el medio empleado o el lugar donde se efectúe, la destrucción de nidos, huevos o crías y el tránsito o comercio de sus cueros, pieles o productos, se efectuarán de conformidad con las disposiciones contenidas en este código, y sin perjuicio de lo prescripto en los artículos 2540 y concordantes del Código de Comercio.
ARTÍCULO 267°: Prohíbase la introducción de animales vivos de especies foráneas, ya sea en libertad o en criadero, salvo que medie autorización expresa y previa del organismo competente.
PARAGRAFO 2- EJERCICIO DEL DERECHO
ARTÍCULO 268°: Toda persona que, estando autorizada para ejercer 1, caza de conformidad en el artículo 274 de este código, deseare practicarla en terreno de dominio privado, deberá requerir, como medida previa, autorización escrita del ocupante legal del campo.
ARTÍCULO 269°: El derecho de caza puede ejercerse en todos los lugares que no estén expresamente vedados, ya sean de propiedad pública o privada, siempre que se hubiese obtenido la autorización correspondiente.
Los fundos vecinos a aguas provinciales sin acceso público, quedan gravados con una servidumbre de paso para las necesidades de la caza.
ARTÍCULO 270°: Los propietarios dentro de los límites de sus predios sólo podrán cazar de conformidad con las prescripciones de este código y los reglamentos que dicte el Poder Ejecutivo.
ARTÍCULO 271°: El cazador responde de la culpa o imprudencia por los actos que realizare, en la forma que lo estatuyan las leyes comunes y está obligado a indemnizar el daño que causare.
Sin perjuicio de ello, podrá ser pasible de multa, decomiso o inhabilitación por infracción a las disposiciones de este código.
ARTÍCULO 272°: El Poder Ejecutivo fijará las zonas y períodos de caza y veda con miras a la protección de la fauna silvestre y el control de las especies dañinas o de las plagas a la producción agropecuaria, facultad que podrá delegar en el organismo competente.
PARAGRAFO 3 – PROHIBICIONES
ARTÍCULO 273°: Prohíbase en el ejercicio de la caza:
a) El empleo de todos aquellos medios que tengan por objeto la captura en masa de las aves y otros animales silvestres, la formación de cuadrillas de a pie o a caballo;
b) El uso de hondas, redes, trampas, cimbras, mangas, lazos, sustancias tóxicas, venenosas o gomosas, explosivas, armas o métodos nocivos, armas de calibre no autorizado o a bala en la caza deportiva volátil;
c) Practicarla en el ejido de las ciudades, pueblos, lugares urbanos o suburbanos, caminos públicos y en todas aquellas áreas habituales, concurridas por público, a una distancia mínima que deberá fijarse por la reglamentación;
d) Perseguir y tirar sobre animales desde vehículos – automotores, embarcaciones y aeroplanos, con excepción de botes o canoas a remo;
e) Actuar en zonas declaradas parques, reservas, refugios o santuarios y todo otro lugar expresamente prohibido;
f) Practicarlas en horas de la noche o con la luz artificial;
g) Transitar con armas descubiertas o preparadas, en las zonas mencionadas en los incisos c) y e);
h) Disparar sobre animales atascados o inmovilizados por cualquier causa:
i) Disparar con armas automáticas o provistas de millas infrarrojas o silenciadoras;
j) Efectuar disparos “en salva” o sucesivos de más de un cazador sobre la misma pieza;
k) Utilizar perros galgos en la caza de la liebre.
PARAGRAFO 4 – LICENCIAS DE CAZA.
ARTÍCULO 274°: Las personas que reúnan los requisitos requeridos para ejercer el derecho de caza en la forma establecida en este código deberán solicitar a la autoridad competente la “licencia de caza” (deportiva, comercial o plaguicida) debiendo los interesados dar cumplimiento a las normas estatuidas en los reglamentos que al efecto dicte el Poder Ejecutivo y que determinarán el importe a pagar, duración, condiciones, forma y oportunidad de su obtención.
ARTÍCULO 275°: La licencia de caza es personal e intransferible.
ARTÍCULO 276°: Se entiende por caza deportiva el arte lícito de cazar animales silvestres con elementos permitidos y sin fines de lucro.
ARTÍCULO 277°: Prohíbase en el ejercicio de la caza deportiva, además de los establecido en el artículo 273:
a) Cazar sin llevar consigo la licencia de caza;
b) Apropiarse de mayor número de ejemplares que el fijado por la autoridad competente, con excepción de las especies que hayan sido declaradas plagas o circunstancialmente dañinas o perjudiciales.
ARTÍCULO 278°: Se entiende por caza comercial aquella que se practique sobre animales silvestres, con fines de lucro y por lo medios permitidos. La tenencia de los ejemplares, productos y sub-productos provenientes de caza comercial, incluidos los que resulten de su transformación, deberá ajustarse a los requisitos que reglamentariamente se establezcan.
ARTÍCULO 279°: Se entiende por caza plaguicida aquélla que se practica con el propósito de controlar especies declaradas plagas o circunstancialmente perjudiciales o dañinas.
ARTÍCULO 280°: Autorizase la caza plaguicida en toda época sin limitación del número de piezas cobradas. Podrá realizarla todo cazador que tenga licencia de caza o con autorización expresa y sin cargo los productores agropecuarios cuando la practicaren en su predio. La venta de las piezas cobradas es libre, salvo las normas que se establezcan sobre transporte de los productores de la caza.
ARTÍCULO 281°: Exceptuase, para la caza plaguicida, el cumplimiento de las obligaciones establecidas en los incisos a), b) y f) del artículo 273° sin perjuicio de la reglamentación que se dicte.
ARTÍCULO 282°: El organismo competente desarrollará campañas de lucha contra las especies depredadoras de la ganadería y otras perjudiciales o dañinas, y fijará primas sobre las pieles u otros productos como estímulo para su caza, en coordinación con los plantes que el Gobierno Nacional u otros gobiernos provinciales ejecuten con análogo propósito.
ARTÍCULO 283°: Se califica como caza científica por este código a toda aquélla que efectúa con fines de investigación o para la exhibición zoológica de las piezas cobradas y sin fines de lucro. Para el ejercicio de esta caza se requerirá un permiso otorgado por el organismo competente.
ARTÍCULO 284°: Para la caza deportiva, comercial, plaguicida o científica, el Poder Ejecutivo determinará las artes, armas y calibres a emplearse, facultad que puede delegar en el organismo competente.
ARTÍCULO 285°: Podrán declararse asimismo cotos de cazas aquéllas porciones de terreno que por su naturaleza y características sean aptas para el ejercicio de prácticas cinegéticas.
PARAGRAFO 5 – PRODUCTOS DE CAZA
ARTÍCULO 286°: Autorizase al Poder Ejecutivo a fijar la cantidad de piezas a cobrar diariamente por cada cazador, por especie y en conjunto, de acuerdo con la finalidad de conservación de la fauna silvestre y a reglamentar el tránsito de los productos de la caza.
ARTÍCULO 287°: Toda especie no mencionada expresamente como susceptible de caza en los reglamentos que al efecto dicte el Poder Ejecutivo, se considera protegida y su caza prohibida, así como la tenencia y el comercio de ejemplares vivos o de sus productos o despojos.
ARTÍCULO 288°: Prohíbase en jurisdicción provincial la compraventa de productos de sub-productos animales derivados de caza deportiva.
PARAGRAFO 6 – DECOMISOS
ARTÍCULO 289°: Sin perjuicio de las sanciones previstas, el infractor se hará pasible del decomiso de las especies vivas aprehendidas, sus despojos o productos y de las armas u objetos de caza utilizados en la comisión de la infracción, excluido el perro de levante, y de inhabilitación para cazar utilizados en la comisión de la infracción, incluido el perro de levante, y de inhabilitación para cazar por uno o más períodos cuando la reiteración o gravedad de la infracción así lo requiera.
ARTÍCULO 290°: Las piezas provenientes de la caza y que fueren secuestradas, se entregarán bajo recibo, sin cargo, a entidades de bien público, salvo que no fueren aptas para el consumo con destino a alimentación.
Los ejemplares vivos serán liberados y los despojos o productos (cueros, pieles, plumas y otros), vendidos en la forma que lo resuelva el organismo competente.

Aquellas especies que por su naturaleza no puedan ser dejadas en libertad, serán entregadas a personas o entidades con fines científicos, culturales o didácticos y las que se consideren plagas, dañinas o perjudiciales serán eliminadas en el momento de labrarse el acta de comprobación de la infracción.
ARTÍCULO 291°: Las armas u objetos destinados a la cacería que se decomisen, podrán ser subastadas o afectarse al uso del patrimonio del organismo competente, si así conviniere.
Ministerio de
Asuntos Agrarios

En resuenen: Regula la caza (limitando las áreas de caza, elementos a utilizar). Limita la caza a calibres permitidos. En el ARTÍCULO 281 se permite en el caso de declare plaga, la caza con calibres no permitidos o armas no convencionales. Recuerden que la ley nacional indica que el menor calibre es 22RL para caza. Esto habilita el uso del AC.

9) Reglamento de caza deportiva menor en el ámbito de la Provincia de Buenos Aires 2013.

http://www.fecade.com.ar/fecade/dispo.html

Buenos Aires
L A P R O V I N C I A
LA PLATA, 7 de mayo de 2013

VISTO el expediente Nº 22228-124/2007 referente a la caza deportiva menor en el ámbito de la Provincia de Buenos Aires, y
CONSIDERANDO:
Que el Ministerio de Asuntos Agrarios, a través de la Dirección Provincial de Fiscalización y Uso Agropecuario de los Recursos Naturales tiene a su cargo coordinar y conducir programas de control y fiscalización de actividades cinegéticas en la Provincia de Buenos Aires, ejerciendo la potestad fiscalizadora mediante la aplicación de las normas legales vigentes, conforme la Ley Nº 13.881 y su Decreto Reglamentario Nº 2870/2008;
Que el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible, a través de la Dirección de Áreas Protegidas es el organismo de aplicación de la Ley Nº 10.907 de Reservas y Parques Naturales, y a través de la Dirección Provincial de Recursos Naturales tiene dentro de sus competencias el manejo, conservación y protección de la flora y fauna silvestre como así de sus ambientes naturales;
Que en virtud de la Ley de Ministerios, el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible, resulta autoridad de aplicación de acuerdo a los artículos 60 a 64 de la Ley Marco Ambiental Nº 11.723;
Que en el informe del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible a fojas 57 a 67, se indica las especies, períodos, cupos y zonas habilitadas para la caza deportiva menor;
Que en virtud de lo expuesto el suscripto se encuentra facultado para el dictado del presente acto;
Por ello,
EL DIRECTOR PROVINCIAL DE FISCALIZACION
Y USO AGROPECUARIO DE LOS RECURSOS NATURALES
DISPONE
ARTÍCULO 1º. Habilitar la Caza Deportiva Menor de las siguientes especies por los períodos y cupos que para cada una se indican:
a) Pato barcino o maicero (Anas georgica), Pato barcino chico (Anas flavirostris), Pato cuchara (Anas platalea), Pato picazo (Netta peposaca) y Pato viuda o silbón de cara blanca (Dendrocygna viduata), hasta un total de cinco (5) patos, cualquiera sea la especie, por cazador y por día: desde el 10 de mayo hasta el 11 de agosto de 2013 inclusive.
b) Liebre europea (Lepus europaeus) hasta diez (10) liebres por día y por cazador, desde el 10 de mayo hasta el 11 de agosto de 2013 inclusive.
c) Perdiz chica (Nothura maculosa) hasta cinco (5) perdices por día y por cazador, desde el 10 de mayo hasta el 4 de agosto de 2013 inclusive.
ARTÍCULO 2º Habilitar la Caza Deportiva Menor del pato barcino o maicero (Anas georgica), pato barcino chico (Anas flavirostris), pato cuchara (Anas platalea), pato picazo (Netta peposaca) pato viuda o silbón de cara blanca (Dendrocygna viduata) en los partidos de: Alberti, Adolfo Alsina, Arrecifes, Ayacucho, Azul, Balcarce, Benito Juárez, Bolívar, Bragado, Carlos Casares, Carlos Pellegrini, Carlos Tejedor, Carmen de Areco, Capitán Sarmiento, Castelli, Chacabuco, Chascomús, Chivilcoy, Colón, Coronel Dorrego, Coronel Suárez, Daireaux, Dolores, Florentino Ameghino, General Alvarado, General Alvear, General Arenales, General Belgrano, General Guido, General Lamadrid, General Lavalle, General Pinto, General Viamonte, General Villegas, Gonzáles Chaves, Guaminí, Hipólito Yrigoyen, Junín, Laprida, Las Flores, Leandro N. Alem, Lincoln, Lobería, Lobos, Maipú, Mar Chiquita, Mercedes, San Miguel del Monte, Navarro, Necochea, 9 de Julio, Olavarría, Pehuajó, Pergamino, Pila, Puán, Rauch, Rivadavia, Rojas, Roque Pérez, Saavedra, Saladillo, Salliqueló, Salto, San Cayetano, Suipacha, Tandil, Tapalqué, Tordillo, Tornquist, Trenque Lauquen, Tres Arroyos, Tres Lomas y 25 de Mayo.
ARTÍCULO 3º Establecer como zonas habilitadas para la Caza Deportiva Menor para liebre europea (Lepus europaeus) Establecer como zonas habilitadas para la caza comercial de la liebre europea los siguientes partidos: Adolfo Alsina, Alberti, Arrecifes, Ayacucho, Azul, Bahía Blanca, Balcarce, Benito Juárez, Bolívar, Bragado, Carlos Casares, Carlos Pellegrini, Carlos Tejedor, Carmen de Areco, Capitán Sarmiento, Castelli, Chacabuco, Chascomús, Chivilcoy, Colón, Coronel Dorrego, Coronel Pringles, Coronel Rosales, Coronel Suárez, Daireaux, Dolores, Florentino Ameghino, General Alvarado, General Alvear, General Arenales, General Belgrano, General Guido, General Lamadrid, General Lavalle, General Madariaga, General Pinto, General Viamonte, General Villegas, Gonzáles Chaves, Guaminí, Hipólito Yrigoyen, Junín, Laprida, Las Flores, Leandro N. Alem, Lincoln, Lobería, Lobos, Maipú, Mar Chiquita, Mercedes, San Miguel del Monte, Navarro, Necochea, 9 de Julio, Olavarría, Patagones, Pehuajó, Pergamino, Pila, Puán, Rauch, Rivadavia, Rojas, Roque Pérez, Saavedra, Saladillo, Salliqueló, Salto, San Cayetano, Suipacha, Tandil, Tapalqué, Tordillo, Tornquist, Trenque Lauquen, Tres Arroyos, Tres Lomas, 25 de Mayo y Villarino.
ARTÍCULO 4º. Establecer como zonas habilitadas para la Caza Deportiva Menor para perdiz chica (Nothura maculosa) en los siguientes partidos: Adolfo Alsina, Alberti, Arrecifes, Ayacucho, Balcarce, Benito Juárez, Carlos Pellegrini, Carmen de Areco, Capitán Sarmiento, Castelli, Chacabuco, Chascomús, Chivilcoy, Colón, Coronel Dorrego, Coronel Suárez, Dolores, Florentino Ameghino, General Alvarado, General Alvear, General Arenales, General Belgrano, General Guido, General Lamadrid, General Lavalle, General Madariaga, General Pinto, General Viamonte, General Villegas, González Chaves, Junín, Laprida, Las Flores, Leandro Alem, , Lobería, Lobos, Maipú, Mar Chiquita, Mercedes, San Miguel del Monte, Navarro, Necochea, Olavarría, , Pergamino, Pila, Puán, Rauch, Rojas, Roque Pérez, Saavedra, Saladillo, Salliqueló, Salto, San Cayetano, Suipacha, Tandil, Tordillo, Tornquist y Tres Arroyos.

ARTÍCULO 5º. Fijar las siguientes zonas de veda:
a) Los partidos no mencionados en los artículos 2°, 3º y 4º.
b) Las Reservas Naturales que se detallan a continuación, en concordancia con la Ley Nº 10.907 de Parques y Reservas Naturales de la provincia de Buenos Aires y su Modificatoria Ley Nº 12.459:
Nombre
Ubicado en los Partidos de:
Isla Botija, Zárate (Zona Delta), Río Luján, Campana, Isla Martín García, Frente del Delta del Paraná, Delta en Formación, Frente del Delta del Paraná, Guillermo E. Hudson, Florencio Varela, Punta Lara, Berazategui y Ensenada, Bahía Samborombón y Rincón de Ajó, Magdalena, Punta de Indio, Chascomús, Castelli, Dolores, Tordillo, Gral. Lavalle y Municip. de la Costa, Laguna Salada Grande, Gral. Madariaga y Gral. Lavalle, Mar Chiquita, Arroyo Zabala, Necochea y San Cayetano, Parque Ernesto Tornquist, Tornquist, Chasicó, Puán y Villarino, Bahías Blanca – Falsa y Verde, Bahía Blanca – Villarino y Cnel. Rosales, Bahía San Blas, Pehuenco – Monte Hermoso, Guardia del Juncal, Patagones, Coronel Rosales, Cañuelas.
c) Delta del Río Paraná
d) En los ejidos de las ciudades, pueblos, lugares urbanos y suburbanos, caminos públicos y todas aquellas áreas concurridas por público, en concordancia con las disposiciones establecidas en el Decreto-Ley Nº 10.081/1983.
ARTÍCULO 6º. En las proximidades de los lugares determinados en los incisos c) y e) del artículo 273 del Código Rural, sólo podrá practicarse la caza a una distancia mínima de trescientos (300) metros con arma que dispare perdigones y de mil quinientos (1500) metros con arma que dispare balas.
ARTÍCULO 7º. Para la práctica de la caza deportiva menor es necesario contar con los siguientes requisitos:
a) Licencia de Caza Deportiva, documento que es personal e intransferible.
b) Documento Nacional de Identidad.
c) Autorización por parte de la autoridad correspondiente para la tenencia del arma que se utilice para la caza.
d) Permiso escrito del propietario, ocupante o tenedor legítimo del campo en el que se practicará la caza, sus encargados o responsables.
e) Las armas autorizadas para la práctica de la caza deportiva menor son: escopeta de cañón liso cargado con cartuchos a perdigones y con aquellas que disparen munición calibre 22.
ARTÍCULO 8º. Registrar, comunicar a la Dirección Provincial de Fiscalización y Uso Agropecuario de los Recursos Naturales, notificar al Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible, publicar en el Boletín Oficial. Cumplido, archivar.
En resuenen: Limita el periodo de caza, especies, cantidades y lugares para la caza. Un punto a nuestro favor es que no requerimos portación de armas. Pero nos pueden solicitar el permiso de caza. Esto se anula en el caso de caza plaguicida. En tal no se requiere permiso, límite de presas y se puede efectuar cacerías nocturnas con luz artificial. ARTÍCULO 281° del Código Rural.
10) Especies susceptibles de caza.

http://www.fecade.com.ar/fecade/decretro.html

ESPECIES SUSCEPTIBLES DE CAZA (DECRETO Nº 110/81) Visto el expediente Nº 2341-580/80, mediante el cual el Ministerio de Economía propicia el dictado de una nueva normativa, a fin de determinar las especies susceptibles de caza en sustitución de los Decretos Nº 925/71 y Nº 3112/74; y
CONSIDERANDO:
Que a causa de la acción de diversos factores, se ha visto diezmada la población de algunas especies de la fauna silvestre, consideradas como susceptibles de caza según los Decretos Nº 925/71 y Nº 3112/74;
Que, entre tales factores, se observa el importe incremento en la comercialización de especies pilíferas con alto valor económico, incidiendo perjudicialmente en la estabilidad de su población.
Que actualmente existe sostenida demanda comercial de especies que en años anteriores carecían de interés, incorporándose de ese modo al régimen de explotación económica;
Que además del aumento dela referida explotación, debe considerarse la mayor presión de caza deportiva observada en los últimos años, fundamentalmente sobre aquellas especies que, desde hace tiempo, concitan principal atracción, lo cual impide en algunos casos su recuperación numérica;
Que debe tenerse en cuenta, asimismo, las importantes modificaciones bioecológicas producidas como consecuencias de fenómenos climáticos acaecidos en los últimos anos en la Provincia, agregándose a los factores perjudiciales que provocan el desequilibrio poblacional;
Que, como consecuencia de lo aludido, es necesario establecer debidamente una nueva nómina de las especies susceptibles de caza, con el objeto de proteger un recurso tan invalorable como la fauna silvestre, construyendo de ese modo a la repoblación de especies que se encuentran en regresión numérica o en vías de extinción, a cuyos efectos procede derogar el Decreto Nº 3112/74;
Que corresponde también dejar sin efecto al Decreto Nº 925/71, que quedara parcialmente derogado como consecuencia de la sanción del Decreto Nº 1878/73, reglamentario del Código Rural, en lo concerniente a los requisitos y condiciones para el ejercicio de la caza, pero que continua subsistente en lo que atañe a la determinación de las especies consideradas plagas y de las dañinas o perjudiciales, aspecto éste que es actualizado en la nueva normativa propiciada;

Que la medida gestionada encuadrada en el Artículo 311º del Código Rural y en el 5º de su Decreto Reglamento Nº 1878/73;
Que a fs. 49/50 y 57 se expiden respectivamente la Asesoría General de Gobierno y el Señor Fiscal de Estado, aconsejado el dictado del acto administrativo que se propicia;
Por ello,
EL GOBERNADOR DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES DECRETA:
ESPECIES SUSCEPTIBLES DE CAZA (DECRETO Nº 110/81)
ARTÍCULO 1º) Declárase susceptibles de caza las especies que se detallan y según la siguiente clasificación:

a) CAZA DEPORTIVA MENOR:
PERDIZ CHICA COMUN O INANBU (Nothura maculosa)
COPETANA (Eudromia elegans)
PATO SIRIRI O PATO VIUDA (Dendrocygna viudata)
PATO BARCINO CHICO (Anas flavirostris flavirostri)
PATO COLORADO (Anas cyanoptera cyanoptera )
PATO MAICERO (Anas georgica spinicauda)
PATO OVERO (Anas sibilatrix)
PATO PICAZO (Nelta peposaca)
PATO CUCHARA (Anas platalea)
LIEBRE EUROPEA (Lepus europaeus)

b) CAZADEPORTIVA MAYOR
CIERVO AXIS (Axis axis)
CIERVO DAMA (Dama dama)
CIERVO COLORADO (Cervus elaphus)
ANTILOPE NEGRO (Antilope cervicapra)
CABRA SALVAJE (Cabra sp.)
JABALI EUROPEO (Sus scrofa)

c) CAZA COMERCIAL
LIEBRE EUROPEA (Lepus europaeus)
COMADREJA OVERA O PICAZA (Didelphis azarae)
COMADREJA COLORADA (Lutreolina crassicaudata)
QUIYA O COIPO U COIPU O NUTRIA (Myocastor coypus)

d) CAZA PLAGICIDA:

1) ESPECIES PLAGAS:
AVUTARDA DE PECHO RAYADO O CAUQUEN (Chloephaga pictadispar)
AVUTADA DE PECHO BLANCO (Chloephaga picta picta)
COTORRA O CATA COMUN (Myiospsitta monacha)
LORO BARRANQUERO (Cyanoliseus patagonus patagonus)
CONEJO SILVESTRE (Oryctolagus cuniculus cuniculus)
RATA NEGRA (Rattus rattus)
RATA ALENJANDRINA (Rattus rattus alexandrinus)
RATA NORUEGA (Rattus norvegicus norvegicus)
RATON MINERO (Musculus musculus)
CUIS DE LA PAMPA (Cavia pamparum)
VIZCACHA (Lagostomus maximus)

2) ESPECIES DAÑINAS O PERJUDICIALES
VIGUA O BIGUA (Phalacrocorax brasilianus brasilianus)
PALOMA TORCAZ (Zenaida auriculata)
PALOMA TURCA (Columba picazuro)
PALOMA MONTERA (Columba maculosa)
GORRION (Passer domesticus domesticus)

ARTÍCULO 2º: Deroganse los Decretos Nº 925/71 y Nº 3112/74.
ARTÍCULO 3º: El presente Decreto será refrendado por el señor Ministro Secretario en el Departamento de Economía.
ARTÍCULO 4º: Regístrese, notifiquese el señor Fiscal de Estado, comuniquese, publíquese, dese al Boletín Oficial y pase al Ministerio de Economía a sus afectos.

DECRETO Nº 110/81
Dirección de Administración y Conservación de Recursos Naturales
(Av. 51 esquina 12, Torre 1, Piso 8º (1900) La Plata – Tel. :(0221)429-5257 / 5236 / 5319

11) Normas y permisos de caza

http://legales.com/tratados/e/ecaza.htm

Licencia
Para cazar en nuestro país es necesario tramitar una licencia de cazador. Para cazar en Buenos Aires puede gestionarse en los distintos clubes de caza que agrupa la Federación de Cazadores Deportivos de la Provincia de Buenos Aires. Sus direcciones y teléfonos constan en la página http://www.fecade.com.ar .
Para cazar en el interior hay que solicitar información en la casa de la provincia correspondiente o, en el caso de algunas provincias puede hacerse a través de Aicacyp (Piedras 770; Tel. 4362-8799 o solicitarla por Internet a http://www.findesemanatv.com.ar , a un costo de $ 30).
Armas
Las únicas armas de caza permitidas en la Argentina son las de anima lisa en sus cañones (escopetas de uno o dos caños o semiautomáticas de 3 tiros, calibre 36 -doce chico- hasta el 12/70 que es el calibre más grande permitido). Disparan cartuchos cargados de municiones finas, también se utiliza para la caza de liebre y vizcacha la carabina calibre 22 LR.
Para la caza mayor se aceptan fusiles tiro a tiro de calibre mayor al 6,5.
Registro
Todas las armas de fuego deben registrarse en el Registro Nacional de Armas (RENAR) y su propietario debe ser obligatoriamente legítimo usuario de armas, credencial que otorga el mismo organismo a quién reúna una serie de requisitos (idoneidad en el manejo de armas, examen psicofísico, tener medio de vida lícito, etc.)
Papeles
Al safari hay que concurrir con las constancias vigentes de tenencia y uso de armas, licencia de cazador, autorización para cazar en el coto o campo privado elegido y el comprobante de pago de temporada de caza mayor o menor en la provincia en cuestión.
Cada provincia fija el periodo de caza dentro de su territorio y decide las especies permitidas y la veda, que debe respetarse. Para alertar sobre la presencia de cazadores, al legar a la zona de caza, hay que presentarse ante las autoridades policiales. El precintado de las piezas cazadas es obligatorio y se realiza en el mismo establecimiento, ante una autoridad policial.
La caza deportiva en nuestro país está regulada por la Ley Nacional de Fauna Nº 22.421 y su Decreto Reglamentario Nº 666/77.-

Resumen General:

1)En la argentina no rige ningún tipo de ley que reglamente el uso y tenencia del Aire Comprimido.
2) Ley de Caza
A) La ley de caza se aplica al acto de cazar. Y eso incluye cazar con Aire Comprimido.
B) En la Argentina no se puede cazar con AC. Solo se permite el uso de armas de fuego. (Art. 42 – Decreto Nacional 666/97 – Reglamentación de la Ley de Caza de la Nación Argentina.)
C) Respetar veda, especies, cantidad, lugar de caza y calibres a utilizar. Siempre tener la licencia de caza al día.
D) A menos que se utilice la modalidad Caza Plaguicida los puntos B y C no se aplican. (ARTÍCULO 281° del Código Rural. Prov. Buenos Aires.)
3) No se puede portar ningún tipo de Arma en lugares públicos (NI de juguete).

4) Por sobre todas las cosas, para evitar problemas, tratar siempre con educación a los funcionarios públicos que fiscalizan la ley. Explicar pacientemente de que se trata, informando el tipo de arma y que presas se buscan cazar.

Mientas nos mantengamos dentro de lo estipulado no vamos a encontrar problemas para practicar nuestro hobby.
Esto acá redactado son las leyes vigentes. Queda en cada uno aplicarlas.

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