Perros de Caza: los cuidados en los terrenos de espina

En esta temporada 2013, muchos cazadores viajaron a distintos puntos del país en busca de caza en un hábitat que está asociado a duras espinas rastreras y rosetas. En los últimos años muchas especies solo encuentran refugio para su reproducción en lugares donde la salvaje extensión de la frontera agrícola, por el momento, no afecta, como desperdicios o suelos semiarenosos presentes en varios puntos de la llanura pampeana bonaerense, La Pampa y norte/sur de la región central.

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Las patas de los perros

En las almohadillas y los espacios interdigitales se produce la mayor parte de las lesiones en los perros de caza, por las cuales debemos acortar la jornada. Si bien las lesiones por espinas y rosetas afectan a casi todos los ejemplares por igual, tendrán ventaja aquellos perros que hayan sido sometidos a un correcto programa de entrenamiento y preparación física para desarrollar un deporte tan exigente como la caza.
Si hay algo que usa nuestro compañero de caza todo el tiempo son las almohadillas. Esta parte de la anatomía del perro está en contacto con los distintos terrenos de caza sirviéndole como protección a las falanges, equilibrando el peso en forma repartida en sus movimientos (galope, marcha, giros, frenadas, etc.), amortiguando todo su cuerpo en los saltos y absorbiendo los impactos de objetos duros en su andadura. Además son el aislante de nuestro compañero para que pueda regular su temperatura corporal.

La zona de soporte debe ser preparada antes que tratada

perroAsistiendo a un amigo cetrero con su halcón aplomado, lo hice en compañía de Unica 1, joven cachorra de setter inglés de solo seis meses. Las rosetas hicieron mella en su andadura y en varias oportunidades tuve que ayudarle a quitárselas. No pasó lo mismo con un macho de la misma raza, Jairo, en nuestro viaje a Patagonia. La diferencia: más de un año y medio de preparación y endurecimiento, natural y forzado, de sus almohadillas.

La preparación implica una ejercitación periódica y alternada sobre diversos suelos. De nada sirve un duro sometimiento sin criterio, ya que muchas veces se cree que solo se logra endurecer el soporte con un ciclo de agrietado-sangrado (créanme que hay muchos cazadores que sostienen esta “receta” como válida).

Generalmente, como pasa con la ansiedad propia de una temporada de caza próxima, confiamos en que las almohadillas naturalmente se curtirán con el tiempo. Si bien es cierto que, cuanto más tiempo pasen en contacto con suelos alternados en condiciones normales, en un tiempo prudente se irán endureciendo, este proceso natural puede ser muchísimo más efectivo, si tomamos algunos cuidados.

rosetasLas espinas y las rosetas pueden hacer mella y ser muy molestas incluso en perros adultos, ejemplares, por ejemplo, que pasan la mayor parte del tiempo en suelo de cemento, sin control y sin hidratación con cremas (como la de ordeñe) después de un día de verano. Lo mismo puede suceder en perros que pasan la mayor parte del tiempo en un patio de tierra o pasto, sin paseos por veredas y asfalto. Lo aconsejable es no someter al perro a un solo terreno, sino alternarlo. A la vuelta de mis vareos hago que caminen sobre cinta asfáltica, sendas rurales consolidadas con tosquilla y una calle con escoria gruesa. En su lugar de residencia tienen tres suelos: cemento en sus caniles, piedra partida en su corredera y pasto/tierra en su parque de recreación. De esta manera, su curtido es natural y progresivo, revisando periódicamente a cada uno de ellos y limpiando la zona interdigital de restos de semillas y barro seco, que a veces suele “desviar” su pisada, enrojeciendo zonas de contacto medio, como los bordes superiores de las almohadillas.
Erróneamente, como pasa cuando lo mítico se transmite de generación a generación de cazadores, el pelo interdigital en algunas razas no ayuda; todo lo contrario, si no se lo recorta convenientemente, puede empeorar el cuadro.

Protección de almohadillas

almohadillas sintéticasDesde que tengo memoria, muchos cazadores han optado por usar botas para perros. Hoy en día, en el mercado especializado encontramos botas de cuidada manufactura para nuestros compañeros. Descartemos aquellas que son de uso para superficies pulidas, como las cubiertas de embarcaciones de lujosa madera o las de neopreno para superficies nevadas o heladas, ya que ninguna de ellas cumple con la protección adecuada contra espinas y rosetas.

Personalmente me inclino por unas botas de uso en montaña o para perros de guarda y vigilancia. Estas de confeccionan con materiales muy resistentes de origen sintético. Se trata de un calzado que trae un puño cual media, de caña elástica ajustable en sus dos articulaciones por un sistema de velero, y planta o suela antideslizante, antiabrasión, con un perfecto calce, que da contención, protección y libertad de movimientos sin zonas de roce para evitar laceraciones, añadiendo incluso bandas reflectivas, como un detallecito coqueto aunque poco funcional para el monte. Son muy efectivas contra las rosetas.

almohadilla lastimadaComo siempre digo, el mal de lo instantáneo e inmediato en esta sociedad actual amenaza también el correcto trabajo de asociación, uso y acostumbramiento de una solución. Si bien las botas y los calzados evolucionaron tremendamente, máxime en ergonomía, peso y protección probada, ¡el can sigue siendo el mismo! Lo primero que hará nuestro perro es tratar de quitárselas, sin dudas. Para acostumbrarlo, lo ideal es hacerlo de manera progresiva, empezando por colocárselas y dejárselas puestas unos minutos sin necesidad de un paseo inmediato, asegurando su colocación con unas vueltas flojas de cinta de enmascarar para coartar, de alguna manera, el reflejo de buscar sus bordes con los dientes para arrancárselas. Al cabo de una cuantas sesiones de acostumbramiento al calce, se sigue con un corto paseo por dentro de la casa, patio o galería. Como todo, el éxito radicará en el tiempo que empleemos en un uso sin reacción y en un periodo de adaptación del animal al paso, trote y galope con su calzado.

Con o sin botas, la revisión de sus almohadillas tendrá que ser minuciosa luego de unas horas de caza, previniendo agrietamientos y sangrados. Es el primer paso para evitar un retraso en su curtido y endurecimiento natural y, por sobre todas las cosas, infecciones en un lugar de tanta importancia para nuestro compañero de cuatro patas.

Fuente: El pato Website

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